30 abril, 2026
En el marco de un proceso de articulación territorial que abarca los siete países con presencia de la Compañía de Jesús en la cuenca amazónica, la secretaria ejecutiva de SJPAM, María Eugenia Carrizo, realizó una visita a las obras y servicios en Santa María de Nieva del 18 al 21 de abril de 2026. Este encuentro tuvo como objetivo principal conocer los procesos de formación, defensa de derechos y espiritualidad que la misión jesuita sostiene en este territorio de frontera.
La realidad del pueblo Awajún, que habita las cuencas de los cinco ríos —Santiago, Cenepa, Nieva, Marañón y Chiriaco—, presenta desafíos profundos marcados por una historia de resistencia. Desde la época del caucho, que trajo consigo la enfermedad y la muerte a lo que los ancestros consideraban una «tierra santa», el pueblo ha luchado por preservar su integridad. En la actualidad, esta lucha se traslada al plano espiritual; líderes locales señalan un progresivo «adormecimiento» de la identidad debido a influencias externas que han prohibido prácticas ancestrales como el consumo del masato y el uso de las plantas maestras. Según la cosmovisión local, la pérdida de este vínculo con el espíritu debilita la capacidad de liderazgo y la fuerza para defender el territorio.


Ante este panorama, la comunidad jesuita impulsa iniciativas que buscan rescatar la dignidad indígena desde una fe inculturada. El equipo de formación SENTUCH es un pilar fundamental en este esfuerzo, capacitando actualmente a 20 estudiantes bajo la metodología de «ver, juzgar y actuar». Este programa de tres años es acompañado de manera directa por el padre Juan Carlos Gutiérrez Merino, SJ, y por el jesuita Miguel Alvarado Agurto, promoviendo valores como el «buen vivir» y el cuidado de la casa común a través de materiales diseñados con iconografía propia de los pueblos Awajún y Wampis.
Asimismo, el trabajo del centro social SAIPE, bajo la dirección del padre Paulo Valencia Valdivia, SJ, complementa esta labor mediante la promoción de economías alternativas, como la producción de miel y harina de plátano, y la formación de liderazgos en derechos humanos y perspectiva de género. Estos esfuerzos buscan enfrentar problemáticas críticas como el avance del VIH y la diabetes en las comunidades, promoviendo una conciencia sobre la salud integral.

En el ámbito educativo y cultural, la misión se extiende a la ludoteca y la biblioteca parroquiales, lideradas por el padre Juan Carlos Gutiérrez Merino, con el trabajo y acompañamiento cercano del hermano Daniel Chaw Namuche y del hermano Plinyo Fagner Proença. Este engranaje de servicio se potencia con Radio Kampagkis, un instrumento de comunicación bilingüe que difunde noticias y formación en derechos en zonas donde la ausencia de servicios básicos es la norma.
La visita reafirma una visión panamazónica de esperanza, conectando proyectos locales con procesos globales de la Compañía de Jesús. Esta presencia busca, en última instancia, acompañar el despertar de la fuerza espiritual ancestral y garantizar la sostenibilidad de los pueblos indígenas en su propio territorio.