Una sola misión para Venezuela: la solidaridad que articula la esperanza

Los terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio dejaron una de las emergencias humanitarias más graves que ha vivido el país en las últimas décadas. De acuerdo con los balances oficiales más recientes, más de 5.300 personas perdieron la vida, 16.740 resultaron heridas y alrededor de 23.122 quedaron sin hogar1. La Organización Panamericana de la Salud estima que 712.223 personas viven en los municipios expuestos a la mayor intensidad del evento y requieren una respuesta sostenida para atender necesidades urgentes de salud, protección y recuperación.2

La primera respuesta de la provincia venezolana fue activar de manera inmediata el Protocolo para la Atención de Emergencias de la Conferencia de Provinciales de América Latina y el Caribe (CPAL) y de la Red Claver, poniendo en marcha el mecanismo institucional previsto para responder de manera organizada, articulada y transparente a situaciones de desastre. En este marco, la provincia venezolana lanzó la campaña «La Misión es Venezuela. Emergencia 2026». Conforme al mandato establecido en este protocolo, la Red Claver, integrada por las Oficinas de Desarrollo de las provincias jesuitas de América Latina y el Caribe, asumió la coordinación regional de la campaña de solidaridad y el acompañamiento a las provincias para canalizar la movilización de recursos, la comunicación (con el apoyo permanente del equipo de la CPAL) y el seguimiento de la respuesta.

Las provincias que conforman la CPAL se sumaron de manera comprometida a este llamado a la solidaridad y cada Oficina de Desarrollo lo adaptó a su contexto nacional: campañas de recaudación de donaciones monetarias, difusión en obras apostólicas, universidades, colegios, parroquias y redes de benefactores, y, en algunos casos, recepción de ayuda en especie. Aunque las estrategias fueron diversas, todas respondieron a una misma consigna: acompañar a la provincia de Venezuela como un solo cuerpo apostólico y fortalecer una respuesta institucional común.

La consolidación de esta respuesta articulada ha dejado uno de los aprendizajes más importantes de la emergencia: poner las capacidades y experticias diversas al servicio de una misión común. En apenas tres semanas, el Equipo Coordinador que se creó en la provincia venezolana ante la emergencia logró pasar de iniciativas aisladas a una respuesta institucional unificada bajo el proyecto «La Misión es Venezuela», integrando a Fe y Alegría, el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), la Universidad Católica Andrés Bello, el colegio San Ignacio, la Fundación Centro Gumilla, las parroquias jesuitas y otras obras apostólicas. Este proceso permitió identificar las necesidades inmediatas de las personas y familias afectadas, organizar redes de voluntariado, establecer mecanismos comunes de gestión y trazabilidad de la ayuda, crear plataformas digitales para conectar necesidades y donaciones y comenzar la planificación de la recuperación de mediano y largo plazo.

Centro de acopio de donaciones en el Colegio San Ignacio. Fuente: @unidosenlamision

En paralelo, las redes internacionales de la Compañía a nivel global (la Red Claver, la Red Xavier, la Federación Internacional de Fe y Alegría y el JRS Internacional) establecieron un espacio permanente de coordinación para compartir información, armonizar estrategias, fortalecer la comunicación y construir conjuntamente los siguientes pasos de la recuperación. Este grupo acompañará la emergencia como Comité Consultivo del Comité Coordinador, contribuyendo a que la respuesta internacional se mantenga alineada con las prioridades definidas desde el territorio. Además, desde una mirada a largo plazo, se evidencia que el espacio de coordinación internacional de las redes debe potenciarse para generar más aprendizajes sobre cómo estar mejor preparados, como Compañía a nivel global, para actuar acertada y oportunamente ante futuras emergencias.

Visita del Equipo Coordinador de la emergencia a zonas afectadas en La Guaira. Fuente: @unidosenlamision

Los resultados comienzan a reflejar el valor de esta articulación. A pocos días de finalizar la campaña regional, las provincias de la CPAL han logrado movilizar recursos y sumar numerosas obras, comunidades y personas a este esfuerzo compartido, mientras la provincia venezolana consolida mecanismos sólidos de gobernanza, seguimiento financiero y rendición de cuentas para asegurar que los aportes recibidos respondan a las prioridades identificadas desde el territorio

La emergencia continúa y los desafíos de la recuperación serán de largo aliento. Sin embargo, la experiencia de estas semanas confirma que, cuando la solidaridad se organiza y las redes caminan juntas, la esperanza también se vuelve una forma concreta de reconstrucción. La misión compartida de la Compañía de Jesús demuestra que el servicio de la fe y la promoción de la justicia también se expresan en la capacidad de organizar la solidaridad, fortalecer vínculos y acompañar con esperanza a las comunidades más afectadas.

Red Claver


1 Venezuela: aumenta a 5.346 cifra de muertos por terremotos. (2026, 21 de julio). Deutsche Welle. https://www.dw.com/es/aumenta-a-5346-la-cifra-de-muertos-por-terremotos-en-venezuela/a-7806029

2 Organización Panamericana de la Salud. (accedido el 2026, 22 de julio). Respuesta de la OPS a los terremotos en Venezuela, 2026. https://www.paho.org/es/terremotos-venezuela-2026

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