Asamblea presencial de la RCS 2026

La Red de Centros Sociales (RCS) de la CPAL realizó su encuentro presencial en Chile del 8 al 10 de julio. A continuación, Guillermo Valera, Secretario de la RCS, nos relata el acontecer de esta jornada:

Fue muy importante centrar nuestra mirada en la “Cultura del encuentro”, cuestión que nos ayudó a situarnos tanto como entidades de la sociedad civil, así como desde nuestra propia Iglesia Católica, en contexto que es difícil por la polarización y fragmentación política en la que se mueve nuestra región, con tendencias a opciones conservadoras y autoritarias que ponen en cuestión los derechos básicos de las personas. Partimos de una reflexión del Papa Francisco, cuya temática atravesó el conjunto de su labor, su propio sentido y sus escritos, especialmente en los que nos brindó a través de Laudato Si y Fratelli Tutti.

El Papa Francisco desarrolló el sentido de la cultura del encuentro como una respuesta a lo que él también identificó como “cultura del descarte”, cuestión que se ha desarrollado en nuestro mundo globalizado concentrando las riquezas y el poder político en unas pocas manos, dejando en el abandono creciente a enormes franjas de conciudadanos, quienes padecen miseria, guerras violentas e invisibilización. Nos llama, como Jesucristo, a la “amistad social”, a hacernos prójimos, a preocuparnos y hacernos responsables de todo lo que nos acontece, como en la parábola del “Buen Samaritano”, donde un desconocido atiende a otro desconocido que se encuentra en el camino en situación de necesidad.

Fue un gran factor inspirador de nuestras reflexiones de conjunto y muy conectado a todo lo que se vio en la asamblea. Situando una reflexión sobre el diálogo y el aprender a ser comunidad aún en el desacuerdo. El aprender a manejar nuestras diferencias, empezando por ser empáticos y comprender la situación del “otro”, sus necesidades, su contexto y procesos. Teniendo la actitud y buena disposición de escuchar, de atender con sinergia lo que me quieren comunicar y buscar hallar juntos las salidas o respuestas más adecuadas o pertinentes. En eso nos ayudó Alfredo Zamudio, del  Nansen Center for Peace and Dialogue.

Nos dimos también un largo momento de “conversación espiritual”, donde pudimos discernir más detenidamente desde algunos aspectos de nuestro propio quehacer y diversidad de experiencias, ayudados de Dagoberto Lagos SJ. Fue un momento muy grato el sentir que nuestra asamblea podía sintonizar espiritualmente, aquietar nuestros ánimos y abrirnos juntos a lo que podíamos identificar desde allí.

Continuamos con experiencias más concretas, donde se hicieron presentes algunos casos de cultura del encuentro más precisas, tanto desde los diálogos por la paz desarrollado en México, lo trabajado también desde la U. de Cali (Colombia) y los esfuerzos de labores con los jóvenes en Paraguay. Todo lo cual nos abrió a un panorama que quisimos recogerlo situado desde las labores o temas transversales que desarrollamos ya desde nuestras iniciativas, constatando que siempre lo hacemos desde flujos de labores bastante diverso.

De otro lado, hubo momento para situarnos en el marco de la Compañía de Jesús, la aproximación a su realidad de cambios internos, de reestructuración y reconfiguración que se viene trabajando también para nuestra región de América Latina y el Caribe. En ese marco de esfuerzos de innovación y mejor gobernanza, se situaron los esfuerzos que se hacen desde las redes (y grupos de trabajo más específicos) que tejen e interconectan las labores de la misma CPAL como conjunto, buscando acompañar y acompasar los propósitos apostólicos y pastorales de la Compañía de Jesús en la región.

Ese fue un marco propicio para abordar los planes de trabajo que intentamos desarrollar como conjunto, entendiendo las dificultades que se plantean para concordar criterios y prioridades de labor entre países con problemáticas variadas y procesos y liderazgos políticos que van atravesando de modo disímil su accionar más específico. Fue importante retomar lo necesario en cada Grupo de Homólogos que forman ya parte de su organicidad, establecido en tres temáticas: (1) Democracia y Derechos Humanos; (2) Ecología Integral; (3) Iniciativas económicas y productivas (red Comparte). A ello se agregó un grupo para explorar otras temáticas sin desarrollar o que pudieran interesar a otro sector de Centros Sociales.

Pasamos a lo que fue la experiencia de la “Noche del Encuentro”, a propósito de la realidad de la gente que vive en la calle y que es una realidad algo más extendida por los flujos de migrantes que se han dado en los últimos lustros. Se trató de una actividad promovida por más de 50 organizaciones chilenas en Santiago, tanto de la sociedad civil, organizaciones empresariales y entidades del Estado (a nivel central como de comunas o municipios). En ellas era visible el Hogar de Cristo, representado por José Yuraszeck SJ.

Desde más de centenar y medio de grupos pequeños en que nos organizamos pudimos también interactuar con experiencias variadas de esa realidad que nos dejó un gran impacto sobre lo que puede significar vivir desconectados unos de otros, seguros en nuestros propios espacios, pero desentendidos de la suerte de muchas familias que pasan soledad, hambre, frío, enfermedades y muerte. Desde allí quisimos conectar lo que significa o nos debiera significar una cultura del encuentro y unas sociedad inclusiva que sea para todos y significada desde el bien común.

La última parte de nuestro encuentro nos encaminó a también encontrarnos con experiencias más específicas del quehacer jesuita en Chile, para lo cual visitamos lo concerniente al Fondo Esperanza (sistema de microcrédito), a la labor de reinserción educativa escolar de “Súmate” y lo desarrollado desde la Fábrica Social de Fundación Vivienda. Todas las cuales confluimos en la visita del Santuario de San Alberto Hurtado SJ, a quien visitamos en el local central del Hogar de Cristo. Momento que nos permitió orar juntos y hacernos parte de esta riqueza espiritual.

También nos dimos tiempo para abordar un tema técnico que se nos ha vuelto de mucha actualidad y es lo concerniente a la inteligencia artificial. Con Julio Rojas abordamos una aproximación muy rica y compleja de lo que hoy significa el desarrollo tecnológico y cómo, desde éste, se va tejiendo una gestión del conocimiento que nos puede traer novedades muy significativas en el futuro inmediato pero que también nos plantea interrogantes sobre su control, su sentido ético, la manera de relacionarnos entre seres humanos. Donde la cultura del vínculo y del encuentro entre personas sea algo que se termine revalorizando mejor más adelante, como clave a nuestra propia vida y continuidad como especie. Ya algunos alcances se formulan en la encíclica del Papa León XIV sobre “Magnifica Humanitas”.

Hubo momento para otros temas como lo referente a las políticas de cuidado, prever la posibilidad de que nuestra siguiente asamblea sea en Brasil durante el 2027, procesar algunos aspectos de reflexión más conclusiva y la evaluación de nuestra asamblea. Cerramos con mucha satisfacción de haber dado un paso importante en la RCS.

Guillermo Valera – Secretario de la RCS CPAL

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