26 junio, 2026
El P. Alfredo Infante, S.J., Provincial de la Compañía de Jesús en Venezuela, comunicó formalmente la activación del Protocolo de Emergencia de la CPAL. Esta medida institucional responde a la crisis provocada por dos fuertes sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron la franja centro-norte y centro-occidental del país el miércoles 24 de junio. Debido a los severos daños registrados en viviendas, servicios e infraestructuras críticas, se declaró el Estado de Emergencia en el Distrito Capital y en los estados La Guaira, Falcón, Carabobo, Yaracuy, Aragua, Miranda, Trujillo y Lara.

El balance nacional preliminar (Desafortunadamente en aumento) refleja la gravedad de la catástrofe: se reportan 235 personas fallecidas, 4.300 heridos y 55.293 personas desaparecidas. En términos materiales, se contabilizan 189 edificaciones colapsadas, 233 con daños estructurales graves y 281 con daños parciales. El estado La Guaira fue declarado Zona de Desastre, estimándose 70.000 familias afectadas, el colapso total de las comunicaciones y la suspensión de vuelos comerciales por destrucción en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía. En Caracas, en edificaciones de los sectores de Los Palos Grandes, La Castellana, Chacao, El Paraíso y San Bernardino presentan agrietamientos severos y desprendimiento de escombros, manteniendo a cientos de personas en las calles ante el riesgo de desplome de sus hogares.
Dentro de la infraestructura de la Compañía de Jesús, se registran afectaciones en 10 comunidades con daños parciales, templos con daños estructurales graves y daños en centros educativos de Fe y Alegría, además de otras escuelas en Caracas. Persisten también obras afectadas con las que aún no ha sido posible establecer comunicación.
La aplicación de este protocolo responde a la necesidad de activar mecanismos validados por la experiencia de la Red Claver, diseñados para optimizar recursos materiales, financieros y humanos ante situaciones de crisis. De acuerdo con las directrices de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL), la planificación anticipada permite enfrentar la incertidumbre y mitigar los errores críticos frecuentes derivados de la falta de un protocolo, tales como reacciones tardías, acciones descoordinadas, diagnósticos equivocados de la situación, envío de apoyos inadecuados o el mal empleo de los fondos económicos. Con esta activación, la Provincia busca articular una respuesta solidaria ordenada, oportuna, responsable y prudente que facilite la canalización transparente de recursos y la organización de la ayuda en las zonas más vulnerables, evitando la improvisación.
La respuesta y captación de fondos a nivel continental se gestionará a través de la Oficina de Desarrollo de cada Provincia Jesuita bajo la campaña oficial «La misión es Venezuela. Emergencia 2026».
Conforme a las fases del protocolo, la intervención comenzará con la respuesta humanitaria inmediata y avanzará hacia proyectos de recuperación orientados a restablecer servicios básicos y dejar capacidades instaladas en gestión de riesgos en las comunidades locales.
Oficina de Comunicación CPAL