En el corazón de la misión

Editorial del informativo InfoCPAL – Edición #9, correspondiente al mes de diciembre

La celebración del nacimiento del hijo de Dios entre nosotros es una constante invitación a reavivar la Esperanza. Nos recuerda que no estamos solos en nuestro camino; a pesar de las oscuridades que puedan envolver nuestras existencias, tanto a nivel personal como social, la luz de Dios permanece encendida, acompañándonos siempre tal como lo promete Jesús (Mt. 28, 20)

No obstante, esta presencia amorosa de Dios no anula nuestro movimiento vital hacia la búsqueda constante. Como enseña san Ignacio de Loyola, buscar y hallar, es una condición vital del ser humano, por ello, es necesario no paralizarse ante las realidades totalitarias que intentan imponer un modo de vivir que parece inevitable. 

En este contexto, la misión encomendada a la Conferencia de Provinciales de América Latina y el Caribe (CPAL) se renueva al ritmo de personas, tiempos y lugares, para mantenerse a la altura de los retos y para celebrar la vida que se nos da como Don para la Felicidad. Este ha sido un año de cambios, que si bien es una dinámica “natural” siempre viene bien celebrar el servicio prestado por personas con vocación generosa, que buscan y apuestan por la construcción de un mundo más justo, fraterno y solidario. 

Hemos sido testigos de la transición de liderazgo en coordinaciones de redes, asistencias, secretarías, delegaciones, superiores provinciales y otros cargos e iniciativas. A todas las personas que concluyen su servicio, vaya un profundo agradecimiento; y a quienes asumen estos cargos como su misión, una fraterna bienvenida.

El rumbo de estos cambios está marcado por el Plan Apostólico Común (PAC.2) el cual fue evaluado al llegar a su medio término, y nos deja las propuestas de mejoras para continuar, en colaboración, apostando por gestar un servicio cada vez más efectivo a la misión. 

Uno de los mayores retos a asumir es lograr la cohesión en todos los espacios de servicio de la CPAL. Esto va de la mano con el cambio de percepción que se está forjando en la conferencia, transitando desde una postura menos comprometida hacia un mayor sentido de cuerpo participativo y colaborativo. Este impulso dota a todo el cuerpo apostólico de mayores posibilidades en el servicio a la misión que tiene encomendada. 

El año nuevo nos brinda una oportunidad inmejorable para fijarnos las metas que han resultado del esfuerzo conjunto por mejorar nuestra vida y misión, orientadas a la construcción de esfuerzos comunes y articulados. Que la luz que se nos regala en El Niño Dios sea nuestra guía, y que la fuerza esté cimentada en la colaboración y el recorrido de un camino verdaderamente sinodal.

Editorial InfoCPAL

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