28 octubre, 2025
Desde distintas aristas y enfoques, obras de la Compañía de Jesús que acompañan a las personas migrantes y refugiadas participaron en la Asamblea Continental de la Red Jesuita con Migrantes desde el encuentro, la diversidad y la generación de compromisos concretos.
Entre el 20 y el 24 de octubre, la Red Jesuita con Migrantes Continental (RJM) se encontró en Guatemala, Centroamérica, en un espacio de diálogo y construcción que reunió a obras jesuitas, organizaciones pastorales, sociales y educativas de todo el continente para materializar la esperanza como horizonte y guía ignaciana en el trabajo en favor de las personas en condición de movilidad forzada bajo el lema «La esperanza es el camino».
Karla Rivas, parte de la red, explicó que esta asamblea se convoca cada tres años y que reúne a las regiones centroamericana, caribeña, norteamericana y suramericana para compartir desafíos, retos y buenas prácticas en la misión en cada uno de los territorios.
Adam Álvarez, director del Servicio Jesuita para Migrantes de Costa Rica (SJM), destacó la importancia de la presentación e intercambio de experiencias de acompañamiento a personas en diversas situaciones de movilidad humana. El SJM, en este sentido, aportó una aproximación al modelo de atención implementado en Casa Arrupe, en la frontera sur con Panamá, así como «la apuesta por la colaboración y el fortalecimiento de capacidades locales junto a agrupaciones comunitarias e interreligiosas», dijo Álvarez.
Otro aporte significativo de la misión en Centroamérica fue la presentación de la campaña #UnMigranteEs, un ejercicio periodístico colaborativo entre los medios que conforman la Comisión Centroamericana de Medios de la Compañía de Jesús (CCAM). Karla Rivas, que también forma parte de CCAM, presentó esta campaña cuyo objetivo esta es escuchar las voces de las personas migrantes, comprender sus causas y repensar colectivamente qué significa migrar. «Las y los asistentes valoraron la narrativa no discriminatoria que buscábamos presentar, además del ejercicio de reflexión sobre lo que creemos sobre las personas migrantes», explicó.

Casa Myrna Mack, centro de atención a personas migrantes en Ciudad de Guatemala que dirige la RJM Guatemala, acogió a las y los participantes que tuvieron la oportunidad de presenciar de primera mano el trabajo que realizan acompañando a estas personas desde las dimensiones socio pastorales.
En esta Asamblea también participó Karina Fonseca, antigua directora del SJM Costa Rica y actual coordinadora de la RJM Continental. Su aporte resulta significativo por su amplia experiencia en el acompañamiento a personas migrantes en Centroamérica y su actual misión en el continente. Asimismo, se contó con la presencia del P. Agnaldo Júnior SJ, Delegado Socioambiental de la CPAL.
Además de estos aportes puntuales de la experiencia de camino en el territorio, las obras centroamericanas participaron en diálogos activos y formulación de acuerdos y propuestas encaminados a continuar en la defensa y acompañamiento activos de las personas en condición de movilidad humana. A través del encuentro y de la diversidad de un continente marcado especialmente por los flujos migratorios, la RJM apuesta por el trabajo en red para seguir construyendo una respuesta más afectiva y efectiva con las personas migrantes en los territorios.
Con información de Jesuitas Centroamérica