Escuchar para Acompañar: El SJPAM en el XII FOSPA y los Desafíos de la Panamazonía

El equipo coordinador del SJPAM (Servicio Jesuita Panamazónico) participó activamente en el XII Foro Social Panamazónico (FOSPA) celebrado en Puyo, Ecuador. Esta valiosa experiencia se concibió como un proceso previo a su propio encuentro de Red, con el propósito fundamental de realizar una escucha profunda y activa de los dolores, resistencias y desafíos que enfrentan los pueblos amazónicos. A través de esta inmersión en los debates, mesas y testimonios del foro, el equipo buscó discernir de manera más clara y comprometida cómo pueden acompañar mejor a los territorios e identidades locales desde las diversas obras y de servicios socio-pastorales que sostienen a lo largo de la Panamazonía.

A partir de esta escucha, uno de los desafíos más urgentes identificados es la presión geopolítica y la expansión extractivista sin precedentes, que sitúan a la región frente a una auténtica crisis civilizatoria. La Amazonía se encuentra al borde de un punto de no retorno ecológico debido a las disputas de actores globales por controlar minerales críticos, petróleo, agua y fuentes de energía. Esto se traduce en el avance de la deforestación provocada por la agroindustria y la apertura de carreteras, la proliferación de una minería destructiva que contamina los ríos con mercurio, y una creciente violencia ejercida por el crimen organizado (narcotráfico, trata de personas y minería ilegal). Para las comunidades, la militarización de los Estados no desarticula estas economías ilegales, sino que a menudo criminaliza y reprime a quienes defienden sus territorios ancestrales, mientras los gobiernos desacatan consultas democráticas —como en el caso del Yasuní— e imponen «falsas soluciones» como los mercados de carbono que vulneran la consulta previa.

Otro desafío de primer orden radica en los impactos sociales, de género y la ruptura del tejido comunitario provocados por este modelo extractor. Las mujeres, niñas y pueblos en aislamiento sufren una violencia diferencial extrema en el contexto del extractivismo. Las mujeres amazónicas denuncian la constante violación a su derecho de consulta previa, libre e informada, y equiparan la violencia infligida sobre la naturaleza con la violencia ejercida sobre sus propios cuerpos. Adicionalmente, las comunidades enfrentan agresivas estrategias de cooptación corporativa, donde las empresas aprovechan la vulnerabilidad local para dividir a las organizaciones y comprar voluntades de líderes con dinero o infraestructura. Esto fragmenta la autonomía territorial y entorpece la transmisión de la cultura y la cosmovisión ancestral hacia las juventudes, quienes se ven expuestas a una educación occidentalizada desarraigada y a la pérdida de sus saberes espirituales y medicinales.

Para las comunidades y organizaciones aliadas, el camino alternativo pasa por fortalecer la autodeterminación y la gobernanza propia a través de la justicia indígena y las guardias territoriales, garantizando la representación y participación paritaria y efectiva de las mujeres y jóvenes en los espacios de decisión. El impulso de economías alternativas para la vida (agroecología, soberanía alimentaria y trueque) se erige como la respuesta indispensable frente a la destructiva dependencia minero-petrolera, defendiendo la Amazonía y sus ríos como verdaderos sujetos de derechos y de protección jurídica integral.

Que podamos seguir en un proceso de escucha activa y acompañamiento respetuoso, para que podamos cuidar los derechos de los pueblos y de nuestra madre tierra.


María Eugenia Carrizo

Secretaria Ejecutiva SJPAM

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