Reunión Anual de Asistentes y Delegados de Formación de la CPAL

Con la calidez y la cuidada acogida de la Provincia de Colombia, cuya generosa hospitalidad en la Casa Vocacional Manresa creó el marco perfecto para el trabajo intenso, nos reunimos los Asistentes y Delegados de Formación de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL). Fue un espacio para hacer una pausa en el camino, mirarnos de frente y compartir sobre la realidad de nuestros centros y procesos formativos.

A esta convocatoria acudieron los padres Alberto Luna, SJ (PAR), Carlos Cervantes, SJ (MEX-CIF), Juan Pablo Escalante, SJ (BOL), Laercio Lima, SJ (BRA), Adolfo Domínguez, SJ (PER), Marcelo Amaro, SJ (ARU-CIF), Jorge Alberto Camacho, SJ (COL), Carlos Álvarez, SJ (CHL), Fidel Torres, SJ (VEN), Daywing Duarte, SJ (CAM) y Alfredo Acevedo, SJ (ARU). La jornada fue coordinada por el P. Hernán Quezada, SJ (MEX-CPAL), delegado de formación de la Conferencia, y contó con la presencia del P. Mark Ravizza, SJ, asesor para la formación del P. General, cuya aportación ofreció una mirada amplia en sintonía con la Curia General. Al cierre del encuentro, el Padre Ravizza nos ofreció una retroalimentación sobre todo lo escuchado y nos pidió, en nombre del Padre General, algunas acciones concretas a realizar.

A lo largo de las sesiones se dio un diálogo cercano y riguroso. Repasamos el avance de la reestructuración de la formación en la Conferencia, examinamos los informes presentados por las Provincias y los Centros Interprovinciales de Formación (CIF), y evaluamos la estructura actual del Mes Arrupe. De igual forma, dimos seguimiento al proceso de ejecución del Examen de la Pedagogía solicitado por el P. General.

Un momento de especial hondura fue la reflexión dedicada a la etapa que transcurre tras la ordenación y que culmina con los últimos votos: un periodo crucial para la consolidación vocacional y la integración definitiva del jesuita al cuerpo de la Compañía y su misión. Todos estos aportes permitieron sentar las primeras bases del Plan de Formación de la CPAL 2027, dejando acordados los pasos inmediatos a seguir. Es importante señalar que este Plan no es una iniciativa que cancela o uniforma, sino un proceso que actualiza y une nuestros recursos y ánimos para formar, de acuerdo con la misión y el deseo de Dios, a los hombres que se están integrando a la Compañía de Jesús.

Al concluir los trabajos, más allá de la densidad de los temas abordados, el sentimiento compartido fue el de una profunda unión de ánimos. Nos despedimos con una auténtica renovación de fuerzas y con un hondo agradecimiento a los hermanos colombianos por habernos hecho sentir en casa y facilitar este encuentro.


P. Hernán Quezada, S.J.

Delegado de Formación de la CPAL

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