14 septiembre, 2026

Del 7 al 11 de septiembre, la Ciudad de México fue sede del Encuentro de Ecónomos de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL), que reunió a ecónomos y equipos de administración de distintas provincias jesuitas de la región, entre ellas México, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Perú, Argentina-Uruguay, Caribe y Venezuela.
El encuentro, realizado como parte de una encomienda del P. General Arturo Sosa, S.J., Superior General de la Compañía de Jesús, fue un espacio para fortalecer los vínculos entre quienes tienen responsabilidades administrativas, compartir experiencias y profundizar en herramientas que contribuyan a una gestión orientada al servicio de la misión.

Durante las jornadas se abordaron temas como compliance y estándares comunes para la administración, uso de inteligencia artificial en los procesos administrativos, sostenibilidad económica de las obras apostólicas y gestión de fondos, además del intercambio de buenas prácticas desarrolladas en distintos contextos de América Latina y el Caribe.

Desde la perspectiva del gobierno general de la Compañía, el P. Agustín Moreira, S.J., asistente de la Economía General con residencia en Roma, explicó que el Provincial es el responsable último de la administración de una Provincia y delega esta función en el ecónomo y su equipo para procurar la mejor gestión posible de los bienes que les han sido encomendados.

El P. Moreira subrayó que esta responsabilidad está directamente relacionada con la misión de la Compañía y no puede reducirse únicamente a una cuestión financiera. “Una buena administración significa poder sacarle el jugo a los recursos que tenemos para poder llegar y tener un mayor impacto en aquellos que más lo necesitan”, afirmó. En este sentido, señaló que existe un componente ético en el uso de los recursos, entendido desde la espiritualidad y el compromiso con quienes viven en condiciones de mayor vulnerabilidad: “todo lo que recibimos no nos pertenece a nosotros, sino que le pertenece a Jesucristo y los más pobres”.
Por su parte, el H. Raimundo Barros, S.J., socio, secretario y administrador de la CPAL, explicó que el encuentro tuvo tres propósitos principales: encontrarse, formarse y compartir buenas prácticas. Destacó que, aunque las provincias se encuentran en países con legislaciones y contextos diferentes, comparten una misma orientación como Compañía de Jesús, por lo que conocer las experiencias desarrolladas en otros lugares permite encontrar soluciones y aprendizajes útiles para la propia gestión.



Como Provincia anfitriona, el P. Enrique Javier Mireles Bueno, S.J., Provincial de los Jesuitas en México, dio la bienvenida a las y los participantes y presentó algunas claves históricas para comprender la forma en que se ha configurado la administración de la Provincia Mexicana.
En su intervención, el Provincial explicó que la estructura administrativa actual está vinculada con la historia de la relación entre la Iglesia y el Estado en México. Recordó las Leyes de Reforma de 1859, que establecieron la separación Iglesia-Estado, el periodo de persecución religiosa entre 1926 y 1929 y el restablecimiento de las relaciones Iglesia-Estado hacia finales del siglo XX. Esta historia, señaló, permite comprender por qué el Economato mexicano cuenta con una estructura administrativa particularmente compleja, que ha tenido que transformarse para responder tanto a las necesidades de la misión como a las disposiciones legales del país.
Al concluir, destacó que esta responsabilidad administrativa representa también una forma de misión dentro de la Compañía de Jesús.
La administración de la misión también fue abordada desde la corresponsabilidad entre jesuitas y personas laicas. Natalia Rendón, asesora financiera de Ecuador, explicó que su trabajo consiste en acompañar la toma de decisiones y aportar al discernimiento desde una perspectiva técnica. Para ella, la administración financiera constituye una manera de contribuir a una misión vinculada con la justicia y con el uso responsable de los recursos.
Rendón destacó que este tipo de encuentros ayuda también a reconocer que muchos de los desafíos son compartidos entre las provincias y que la administración va más allá de los aspectos estrictamente técnicos. Explicó: “en las finanzas, es ayudar a cuidar recursos y esos recursos que de nuevo se transforman o llegan muchas veces a los más vulnerables, a los más necesitados y que también son un aporte en lo social, en la educación, en la cultura, porque son muchos los campos que abarca la Compañía en el mundo realmente.”
El encuentro concluyó el 11 de septiembre con un espacio de evaluación y la definición del calendario de trabajo para 2027.
Con información de la Provincia de México