El P. Rafael Garrido, S.J. visitó San Ignacio de Mojos en la Amazonía boliviana
Un encuentro de fe y cultura en la Amazonía
San Ignacio de Mojos vivió con alegria la visita del Padre Rafael Garrido, SJ, en calidad de coordinador de la Red Jesuita Panamazónica SJPAM, quien entre el 25 y el 30 de abril llegó al territorio para conocer de cerca la realidad y las obras de la Compañía de Jesús en esta región de la Amazonía boliviana. Durante su estadía, el Padre Rafael compartió la vida cotidiana y el trabajo de la comunidad local, integrada por el párroco Fabio Garbari S.J., el padre Ramiro Loza Marques S.J. y la misionera laica María Eugenia Carrizo, quienes acompañan la misión: un auténtico tejido conector entre la fe, la cultura y el territorio.
Las jornadas incluyeron una inmersión en el área rural, donde el coordinador se trasladó a las comunidades de Bermeo y Fátima, dentro del territorio indígena TIMI, para dialogar con los animadores y catequistas rurales sobre los desafíos sociales y la experiencia de ser Iglesia en la Amazonía, especialmente tras los aprendizajes compartidos en el Sínodo Panamazónico. Este encuentro permitió visibilizar la labor de una red descentralizada de líderes comunitarios que mantiene viva la fe en decenas de comunidades de difícil acceso, enfrentando retos como la migración juvenil y la necesidad de fortalecer la identidad cultural frente a las amenazas de fragmentación impulsadas por influencias externas que no respetan la diversidad.
En el ámbito urbano, el Padre Rafael pudo conocer de cerca el dinamismo de la pastoral juvenil y el grupo de monaguillos, además de participar activamente en las tradiciones del pueblo, entre los que pudo celebrar una de las misas de la novena de la festividad de la Santa Cruz con la comunidad de la Zona 3 de mayo junto con los animadores celebrantes del área urbana. En este espacio de convivencia, entre platos típicos y diálogos sobre la espiritualidad encarnada en la cultura mojeña, se resaltó la importancia de las comunidades de base y el liderazgo de los animadores de zona, quienes son el núcleo pastoral principal que acompaña el ciclo vital y los ritos cotidianos de las 18 zonas de la ciudad.
Uno de los hitos más memorables fue la reunión con el “Gran Cabildo Indigenal”, institución reconocida por su labor espiritual y cultural, a nivel nacional e internacional. La UNESCO declaró la fiesta grande del pueblo, “la Ichapekene Piesta” como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Junto a los miembros del cabildo se compartieron los desafíos para preservar un legado histórico de más de 337 años que une la espiritualidad jesuítica con el arte y los mitos locales. La visita al museo parroquial complementó esta visión, permitiendo al Padre Rafael profundizar en la historia de las cinco naciones que habitan el territorio: Mojeño Ignaciano, Mojeño Trinitario, Movima, Yuracaré y Chimán, y maravillarse con el archivo histórico que custodia más de 7,000 partituras de música barroca misional escritas por manos indígenas y jesuitas.
El recorrido culminó con un sentido paseo por lugares emblemáticos como la Plaza Misional y la Laguna Isireri, obra ancestral del pueblo arawak, y con la celebración de la Eucaristía en el Templo Misional presidida por el Padre Rafael. Esta visita reforzó los lazos con la Red Panamazónica, reafirmando el compromiso de la red de seguir caminando junto a los pueblos indígenas en un «ecosistema de cuidado» que integra la defensa de la vida, la salud, los derechos territoriales y la salvaguarda de una identidad cultural que es, en definitiva, un mosaico vivo de esperanza para el mundo.