El P. Emilio Moscoso, jesuita natural de Cuenca (Ecuador), asesinado por soldados revolucionarios el 4 de mayo de 1897 en el Colegio San Felipe Neri, será proclamado Beato el próximo sábado 16 de noviembre en el Estadio Olímpico de Riobamba.

El mártir estuvo 18 meses en el Perú, llegando al puerto del Callao el sábado 2 de agosto de 1879. Terminados los estudios de Teología y la Tercera Probación en España, retornó a la entonces misión ecuatoriano peruana, junto con los padres Ricardo Cappa, Antonio Salazar, Francisco Fernández y los Hermanos Eulalio Morales, Eusebio Cevallos y Manuel Franco.

No bien llegó a la Residencia y Colegio de la Inmaculada, en la calle Ayacucho 99 (antes Botica de San Pablo), asumió tareas pastorales. La primera de ellas fue la cárcel, para catequizar a 15 chinos, continuando luego en este ministerio. Indica el diario de casa que predicó los tres primeros días de la Novena de Ntra. Sra. del Carmen en la iglesia Matriz del Callao.

El 8 de septiembre hizo la Profesión en la Capilla del Colegio, recibida por el Superior, P. Gumersindo Gómez de Arteche, en presencia del Sr. D. Pedro García, los padres Antonio Garcés y Krieg, de los Hermanos Franco Cevallos y Morales y de un niño del colegio.

El 2 de noviembre ayudó al P. Garcés en el bautizo de 5 chinos en la cárcel y por la noche, con el padre Arteche, confesaron bastantes presos, tanto hombres como mujeres. Al día siguiente celebró en la cárcel las tres misas de difuntos, dando la comunión a 34 personas en la primera de las misas.

El 12 de noviembre el padre Garcés viajó a Arica en calidad de capellán de guerra; el padre Moscoso lo acompañó al Callao y se hizo luego cargo de sus beatas y monjas así como de una de las escuelas dominicales. El 22 de diciembre, a solicitud del obispo auxiliar de Lima, Mons. Bandini, que actuaba por delegación del anciano y enfermo arzobispo Moms. Orueta, fue al hospital de San Bartolomé a atender en confesión a los heridos de la sublevación de Nicolás de Piérola. Éste no había aceptado el viaje del presidente Mariano Ignacio Prado tras la derrota en la campaña del sur. Unos días después Piérola asumiría el gobierno como dictador.

El jueves 1 de enero de 1880 el padre Moscoso predicó a las monjas de Santa. Clara la preparación al primer viernes y el día 2 reemplazó al Superior en varias pláticas a monjas. Dio el retiro de renovación de votos a los hermanos, que renovaron el martes 6, día de Epifanía, y del 11 al 17 dio retiro a tres jóvenes de Huánuco, candidatos a la Compañía, que regresaron a su tierra uno por enfermo, otro por ser mayor y no saber leer latín.

El 22 de febrero, Piérola se acercó al colegio para sondear la posibilidad de convertirlo en hospital; al día siguiente se acercaron unos funcionarios acompañados de un militar de apellido Silva para pedir tres aposentos y el salón de estudios, lo que no se les otorgó al no traer órdenes superiores. Mientras tanto, el padre Moscoso hizo los Ejercicios Espirituales anuales del 22 al 30, en compañía del padre Fernández, el hermano Franco y el Sr. Quintana, sacerdote secular de Huánuco.

El 1 de marzo se abrió el curso con 4 alumnos internos y 16 semi internos. El padre Moscoso les dio la plática en la Capilla. A pesar de la situación de guerra, se intentaba desarrollar las tareas escolares dentro de los límites de la normalidad, que eran más bien estrechos. Se le encargó ser profesor de ínfima de gramática, aritmética, geografía e historia universal. Esta fue su tarea principal a lo largo del año, además de su presencia y la de todos los padres en los cuarteles y batallones para atender a los soldados.

El 12 de diciembre la casa fue tomada y dividida para convertirla en Hospital de sangre. Para el 29 se quiso tomar toda la casa para un batallón, pero al encontrar que los padres habían quedado relegados a un pequeño espacio, solo quedó el hospital.

El jueves 3 de febrero de 1881 el padre Moscoso partió para Guayaquil, rumbo a Quito, donde fue Ministro de la comunidad y Prefecto del Colegio San Luis de la ciudad capital de Ecuador.

 

(Colaboración del P. Enrique Rodríguez SJ)