De nuevo la tensión entre Israel y Palestina ha llenado de misiles el cielo de Tierra Santa... y ha dejado a su paso escombros, cadáveres y centenares de heridos.

El conflicto no resuelto entre judíos y palestinos durante generaciones está viviendo una nueva escalada de tensión generada por dos motivos. Por un lado, las restricciones impuestas por Israel para evitar aglomeraciones durante el Ramadán, generaron malestar en los musulmanes palestinos. Por otro lado, los ánimos se exacerbaron ante la amenaza de Israel de desalojar a familias palestinas para ocupar su terreno. Al final se llegó a las armas.

Los cristianos de Jerusalén y de Gaza están muy preocupados por el aumento del enfrentamiento, y rezan por la paz. Lo cuenta desde Jerusalén el sacerdote Juan Antonio Ruiz, director del Instituto Español Bíblico y Arqueológico: “Y esto se ha ido agravando la situación, llevamos 3 noches de escuchar tiroteos, muchos misiles, bombardeos y por eso lo estamos viviendo con mucha preocupación. No sabemos qué va a pasar, hay mucha incertidumbre. Disturbios que se han ido agravando... no esperábamos que llegara a esta situación tan terrible y tan triste para todos”. 

Pero dice que también se ven gestos de esperanza. Explica que la fiesta de la Ascensión unió a la pequeña comunidad cristiana a rezar por la paz.

La situación en Tierra Santa es también una de las grandes cuestiones que en estos días preocupa en la ONU.

Mientras tanto, en Jerusalén, de nuevo hay toque de queda. Esta vez no por el coronavirus, sino por la violencia.

 

Imágenes e información de romereports.com