La Iglesia alemana se encuentra en un momento de profundo discernimiento ante los diversos problemas que se le presentan: disminución de practicantes, aumento de la pluralidad y el individualismo, la secularización.

 

Por  José Luis Gómez de Segura

¿Quo Vadis, Iglesia? Los obispos se ven obligados a tratar en profundidad el futuro de la fe cristiana en Alemania.

Las iglesias, católica y protestante, se encuentran actualmente en la misma situación que otras grandes organizaciones, como los partidos políticos o los sindicatos: tienen que luchar por los afiliados y por su influencia en la vida social. Disminución de la afiliación y de los ingresos, aumento de la pluralidad religiosa, aumento del individualismo y de la secularización: la tendencia apunta a la baja. Se habla de una erosión de la iglesia popular.

Pérdida de religiosidad y conexión con la Iglesia

El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, monseñor Georg Bätzing, subrayó el martes ante los periodistas que se observa una pérdida de religiosidad ligada a la iglesia, mientras que al mismo tiempo el deseo de espiritualidad y religión sigue siendo alto en la sociedad.

272.771 católicos abandonaron la Iglesia en 2019, un récord inusual, que seguramente también estuvo relacionado con el escándalo de los abusos. Pero no solo. La iglesia protestante tampoco se salvó: registraron también unos 270.000 abandonos. Una cosa es clara: ambas iglesias tienen también un problema demográfico. Sólo el 52% de los alemanes pertenece a una de las dos grandes iglesias.

La moral sexual ya no está al día

La diócesis de Essen constató en un estudio publicado en 2018 que un largo camino de alejamiento, unido a las dudas sobre la fe, son el principal motivo de abandono de la iglesia. Especialmente la moral sexual se percibe como trasnochada, así como la imagen de la mujer y el celibato. Pero también aquí surge la pregunta de por qué la iglesia protestante no afectada por esa imagen pierde con la misma fuerza.

Según Bätzing, los obispos piensan que por encima de los debates actuales en su asamblea plenaria, tienen que hablar con personas que han abandonado la Iglesia y "recoger" experiencias de Alemania del Este.

Los impulsos los da Christoph Theobald, un jesuita nacido en Colonia y que enseña en París, que promueve una nueva comprensión de la fe y de Dios. La Iglesia está todavía demasiado obsesionada con las cuestiones morales, subraya en sus libros. A veces uno tiene la impresión de que sólo se ocupa del principio y el final de la vida para defender su "cuota de mercado".

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Con información e imágenes de Religiondigital.org