El Proyecto Esclavitud, Historia, Memoria y Reconciliación (SMHR) está comprometido con ser un proceso transformativo de declaración de la verdad, reconciliación y sanación que, mediante conversaciones con los descendientes de personas sujetas a esclavitud, reconoce los daños históricos, busca reparar las relaciones y trabaja en abordar el legado de la esclavitud que persiste hoy día en forma de inequidades raciales. A continuación un reportaje de esta iniciativa de la Conferencia Jesuita del Canadá y los Estados Unidos (JCCU):
Antes de que un importante diario estadounidense revelara la historia de la venta de esclavos por los jesuitas en la Universidad de Georgetown (Washington, D.C.), este era un triste capítulo de la historia de los jesuitas que casi se había olvidado. Esta revelación despertó las conciencias. Abrió un camino de encuentro, una experiencia de reconciliación que aún continúa.
Cada año, el 2 de diciembre, bajo el auspicio de las Naciones Unidas, se celebra el día de la abolición de la esclavitud. Por lo tanto, los jesuitas de la Conferencia Jesuita del Canadá y los Estados Unidos (JCCU) tienen razones obvias para reflexionar sobre el pasado y sobre el pecado de algunos de sus predecesores. Lo hacen sistemáticamente, y no sólo un día al año. Hace cuatro años, la Conferencia estableció un proyecto independiente, dirigido por académicos reconocidos, el SHMR, The Slavery, History, Memory and Reconciliation Project (Esclavitud, Historia, Memoria y Reconciliación).
El equipo se comprometió a poner en marcha un proceso transformador de verdad, reconciliación y sanación en colaboración con los descendientes de quienes fueron mantenidos como esclavos por los jesuitas y sus instituciones. Se trata de reconocer el pasado, de reparar las relaciones rotas y de trabajar en el seno de las comunidades afroamericanas de las que proceden los descendientes de los esclavos, para contrarrestar los efectos perversos de la época de la esclavitud que persisten hoy en día.
Durante estos cuatro años de investigación y encuentro, los jesuitas aprendieron mucho. Se dieron cuenta de que el trabajo “obligatorio” de unas 1.200 personas había de hecho contribuido a establecer, ampliar y mantener los esfuerzos misioneros y educativos de los jesuitas en la América del Norte colonial. La investigación identificó varios nombres de esclavos y así se conocieron algunos de sus descendientes actuales. Tim Kesicki, presidente de la JCCU, se ha involucrado mucho en este trabajo de reconciliación, creando vínculos personales con algunos de los descendientes y tomando medidas concretas para que los jesuitas de hoy puedan ayudar a sus familias a través de un mejor acceso a la educación, por ejemplo.
El proyecto SHMR prosigue su labor. Investigaciones genealógicas e históricas han permitido encuentros y han sacado a la luz diferentes historias que no sólo han revelado la verdad del pasado sino que también han invitado a participar en el proceso de curación del racismo que aún sufren muchos afroamericanos. El equipo de la SHMR continúa invitando a los descendientes de los esclavos, a los miembros de sus comunidades, a los jesuitas y a los académicos a contribuir a esta iniciativa de la Compañía de Jesús en los Estados Unidos.
A este respecto, Fred Kammer SJ, director del Instituto Jesuita de Investigación Social de la Universidad Loyola de Nueva Orleans, escribió: “La esclavitud fue sólo un primer paso, el ‘pecado original’ en la historia del racismo y la injusticia racial de nuestra nación. Le siguió un siglo de segregación legal y ahora otro medio siglo de desigualdad arraigada que son realmente el legado de la esclavitud y el racismo. Todo esto es parte de la ‘historia’ y ‘memoria’ de lo que estamos examinando.”
Vista la web del proyecto SHMR, aquí.
Fuente: Jesuits Global