Nuestro Señor Jesucristo, al darnos la señal del verdadero amor, nos dice que es desear para el otro lo que yo deseo para mí: “Ama al prójimo como a ti mismo”.
Mañana 18 de agosto se celebra el Día de San Alberto Hurtado, sacerdote jesuita que luchó incansablemente por la justicia social. Falleció el 18 de agosto de 1952, fecha que el Congreso Nacional de Chile instauró como el Día Nacional de la Solidaridad. Conmemorando esta fecha las Fundaciones Hogar de Cristo y el Santuario del Padre Hurtado, nos invitan con gran cariño y esperanza a participar de las actividades programadas en el día de la solidaridad, que conmemora la pascua de su fundador Alberto Hurtado.
"Volvemos a desear que, a pesar de la distancia física, todo Chile y la Compañía de Jesús pueda unirse en un solo corazón."
La transmisión en vivo desde la Tumba del Padre Hurtado mañana 18 de agosto
Hora Santa: 16:00 hrs
Eucaristía: 19:00 hrs
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Conozcamos más sobre su biografía:
Nació el 22 de enero de 1901, en Viña del Mar, Chile, en el seno de una familia cristiana. Sus padres, Alberto Hurtado y Ana Cruchaga vivían en un campo cercano a la localidad de Casablanca. En el fundo Los Perales de Tapihue, Alberto pasó sus primeros años de vida. Pero cuando tenía cuatro años, su padre falleció.
Su madre quedó sola, a cargo de Alberto y de su hermano Miguel. La venta del fundo se hizo necesaria junto con el traslado a Santiago.
Acogidos por sus familiares, Alberto, Miguel y doña Ana, iniciaron una nueva etapa de sus vidas en la capital.
En 1909 ingresó al Colegio San Ignacio, en donde destacó por ser buen compañero, entusiasta y alegre. Fue en este lugar donde comenzó a manifestarse su vocación, esas ganas de ayudar a los otros estando al servicio de Cristo.
Sin embargo, aunque sabía que por sobre todas las cosas quería ser sacerdote, la difícil situación económica de su madre le hacía imposible cumplir su sueño de entrar a la Compañía de Jesús. Por eso, una vez finalizado el colegio entró a estudiar Leyes en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Para ayudar a su familia trabajaba en las tardes y en las pocas horas que le quedaban libres se lo dedicaba a la Parroquia Virgen de Andacollo.
Su vocación sacerdotal seguía presente, aunque los años pasaban, él no perdía la esperanza. Finalmente, sus rezos fueron escuchados y en 1923 pudo cumplir su sueño e ingresar al noviciado. Luego de varios años de estudios, fue ordenado sacerdote en Bélgica, en 1933.
Volvió a Chile en 1936. De inmediato se puso a trabajar como profesor del Colegio San Ignacio, aquí niños y jóvenes buscaban su compañía y orientación. Su inmenso arrastre entre los jóvenes sobrepaso los límites del colegio. Fue llamado entonces como asesor de la Acción Católica Juvenil. Con sus jóvenes colaboradores recorrió la patria inflamando los corazones juveniles con el deseo de luchar por la gloria de Cristo.
Jesús lo llamaba. En cada lugar el Padre Alberto Hurtado veía la cara de Cristo en los pobres. Había tantos que necesitaban techo, abrigo y comida. Para ellos fundó el Hogar de Cristo en 1944.
Sin tiempo para desfallecer siempre tenía un nuevo proyecto entre sus manos. Una nueva casa de acogida para los niños, talleres de enseñanza, más camas para las hospederías, eran algunas de las miles de ideas que rondaban en su cabeza. Pese a la incomprensión de muchos, siempre encontraba la fuerza para seguir sirviendo a Cristo.
Su obra se multiplicó con su trabajo en la Acción Católica, en la Acción Sindical de Chile y en la Revista Mensaje. Pese a la cantidad de tareas impuestas, nunca dejó de realizar Dirección Espiritual. Con su mejor sonrisa recibía y escuchaba a sus "patroncitos".
Tenía 51 años cuando le diagnosticaron cáncer. Pese a los fuertes dolores de su enfermedad, siguió trabajando por Cristo desde su pieza en el Hospital Clínico de la Universidad Católica. Hasta el final se mantuvo alegre y contento, siempre dando una palabra de esperanza y apoyo a quien lo visitaba.
El 18 de agosto de 1952 el Padre Alberto Hurtado Cruchaga dejó este mundo, partiendo al encuentro con Cristo. Su esfuerzo, su lucha, su alegría y su intenso amor por Jesús dieron frutos. El 16 de octubre de 1994, Su Santidad Juan Pablo II beatificó al Padre Hurtado. Fue canonizado el 23 de octubre de 2005 por el Papa Benedicto XVI.

Fundación Padre Hurtado
Su Fundación tiene como propósito difundir el pensamiento y testimonio del Padre Alberto Hurtado, fundado en el mensaje y la acción de Cristo, para despertar los anhelos que todos tenemos de una sociedad que se preocupa de los más excluidos, que cree en el valor de lo comunitario, y que se la juega por transformar todo aquello que nos deshumaniza. Ha sido creada con el fin de difundir al Padre Hurtado de una manera diferente, para que lo conozcan de una forma más humana, por medio de sus planteamientos frente a las problemáticas que afectaban a la humanidad de su época y, principalmente, de su querido país Chile. Así como en el modelo que nos entrega en su amor a Cristo y la manera en que lo siguió, como un centro y sentido de vida, viéndolo en cada uno de los que más necesitan de nosotros.
En su sitio web se encuentra una amplia base de datos con escritos, audios, fotos y testimonios de la vida del santo, junto con información sobre el Santuario y Museo del Padre Hurtado, ubicado en Estación Central, Santiago.
Uno de los aspectos interesantes del Padre Hurtado es que muchos de sus planteamientos, pensamientos y estudios sobre los problemas que aquejaban al país y al mundo de su época, siguen vigentes en nuestra sociedad; como la pobreza, ignorancia y la comodidad de alguna gente por olvidar a los más necesitados. Sin embargo, hoy tenemos una gran suerte que nos diferencia de los que vivieron en la época del Padre Hurtado, que es contar con su legado. Contamos con sus vivencias y estudios que nos sirven de herramientas para mejorar nuestra sociedad de la mano de Jesús.
El Padre Alberto Hurtado es uno de los personajes más importantes de la Iglesia Católica contemporánea en Chile. Su profunda fe, su atractiva personalidad, su capacidad de captar el cambio ideológico y cultural de su tiempo y la vehemencia con la que desempeñó sus diversas obras, hicieron de él una figura de gran influencia, cuyo legado sigue vigente.
Para conocer el portal ingresa aquí: https://www.padrealbertohurtado.cl/
El Hogar de Cristo
Pan, Techo y Abrigo
La búsqueda de justicia social que marcó la personalidad y la vida del padre Alberto Hurtado, lo llevó a fundar el 14 de octubre de 1944 el Hogar de Cristo, cuyo objetivo era brindar “pan, techo y abrigo” a los más pobres y excluidos, sello que se ha mantenido hasta ahora, involucrando el concepto de comprender la pobreza como la más profunda vulneración de los derechos humanos.
Una noche encontró a un pobre enfermo abandonado en las calles y en otra noche vio a un grupo de niños que dormían bajo el punto del río Mapocho. Se conmovió y reconocía el rostro de Cristo en cada uno de ellos. Por ellos decidió ayudarlos. Pidió a sus feligreses que lo apoyaran con todas las limosnas posibles. Así reunió dinero, joyas y terrenos. Gracias a estas donaciones fundó su gran obra: “El Hogar de Cristo”.
Con su incansable amor recorría las calles en su camioneta para recoger a los pobres y niños y llevarlos al “Hogar de Cristo” donde les daba leche caliente y para que pudieran dormir en una cama confortable.
Siempre tenía un nuevo proyecto entre sus manos. Una nueva casa de acogida para los niños, talleres de enseñanza, más camas para las hospederías. También fundó varios talleres para educar a los jóvenes y capacitarlos para que consigan un trabajo digno. Pese a la incomprensión de muchos, siempre encontraba la fuerza para seguir sirviendo a Cristo.
Conoce toda la historia y trayectoria aquí: https://www.hogardecristo.cl

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