La Curia General de los Jesuitas en Roma anunció hoy que el ex Superior General, el P. Adolfo Nicolás, ha fallecido este 20 de mayo de 2020, en Tokio, Japón. Los jesuitas en Japón y en la región de Asia-Pacífico, su familia y compatriotas en España, así como sus muchos amigos en todo el mundo, lamentan profundamente su fallecimiento.
 
Mensaje del P. Arturo Sosa

“El P. Nicolás se dio por entero a lo largo de su vida. Fue una vida marcada por un servicio intenso, una disponibilidad serena y una gran capacidad de inculturación en Japón, adonde fue cuando era un joven jesuita. Era una cultura que amaba mucho y con la que se comprometió totalmente. Su tiempo, como General, estuvo marcado por su sentido del humor, su coraje, su humildad y su estrecha relación con el papa Francisco. Debido a las restricciones de viaje en este momento, no puedo viajar a Japón para el funeral, pero les aseguro, a todos sus amigos allí, mi cercanía, mi compasión y mis condolencias.”

Toda la Curia General ha valorado mucho la presencia del P. Nicolás aquí, durante su tiempo como General. "Será muy recordado en toda la Compañía como un jesuita sabio, humilde y entregado, un hombre de gracia y sabiduría, sencillo, sin pretensiones”, dijo el P. Sosa.
 
Misa conmemorativa

El funeral del Padre Adolfo Nicolás tendrá lugar en Tokio el sábado 23 de mayo a las 5:00 p.m. en la Iglesia de San Ignacio. La celebración será transmitida en vivo, en inglés, por Internet.

Se celebrará una misa conmemorativa en Roma, en la iglesia del Gesù. La fecha y los detalles se conocerán pronto. La celebración será disponible en vivo en nuestro canal de YouTube.

https://www.youtube.com/watch?v=F-KzTJ7CWm4

 

- Visite la página web dedicada al P. Nicolás: https://nicolas.jesuitgeneral.org/

- Ore con una oración escrita por el Padre Nicolás:

Señor Jesús,
¿Qué flaquezas has visto en nosotros que te han decidido a llamarnos, a pesar de todo, a colaborar en tu misión?
Te damos gracias por habernos llamado, y te rogamos no olvides tu promesa de estar con nosotros hasta el fin de los tiempos.
Con frecuencia nos invade el sentimiento de haber trabajado en vano toda la noche, olvidando quizá que tú estás con nosotros.
Te pedimos que te hagas presente en nuestras vidas y en nuestro trabajo, hoy, mañana y en el futuro que aún está por llegar.
Llena con tu amor estas vidas nuestras, que ponemos a tu servicio.
Quita de nuestros corazones el egoísmo de pensar en ‘lo nuestro’, en ‘lo mío’, siempre excluyente y carente de compasión y de alegría.
Ilumina nuestras mentes y nuestros corazones, y no olvides hacernos sonreír cuando las cosas no marchan como querríamos.
Haz que al final del día, de cada uno de nuestros días, nos sintamos más unidos a Ti, y que podamos percibir y descubrir a nuestro alrededor más alegría y mayor esperanza.
Te pedimos todo esto desde nuestra realidad. Somos hombres débiles y pecadores, pero somos tus amigos.
Amén