La Red Jesuita con Migrantes ha decidido reestructurar su organización en América del Sur. Ante el crecimiento del volumen y complejidad de la migración forzada venezolana, el equipo de coordinación de la red, ha propuesto a la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL) la unificación de las dos regiones actuales de la red en América del Sur: Región Nodo Andino y Región Sur, en una nueva región que englobe toda la articulación de nuestro trabajo en el subcontinente.
La razón principal de esta reorganización de la red se debe a que gran parte de nuestro trabajo está centrado en el servicio, defensa, protección, acogida, integración y promoción de migrantes forzados venezolanos/as. La extensión y la complejidad del flujo migratorio forzado venezolano desde su origen en la crisis venezolana que no cesa y hasta todos los países de la región, la vulneración generalizada de sus derechos, el incremento de actitudes de rechazo y xenofobia, etc., aconsejan el crecimiento de acciones coordinadas entre las obras vinculadas a la red, que si bien ya preexistían, respondían a planificaciones diferenciadas.
Esta reorganización de la red y del trabajo articulado, en función principalmente de la situación de la población venezolana, no quiere olvidar el acompañamiento a otros flujos migratorios en la región que mantienen la preocupación y ocupación del trabajo de las obras y de la propia red, así el flujo Colombiano en el que vuelven a identificarse incrementos en los desplazamientos originados por la violencia, el flujo haitiano de gran vulnerabilidad e invisibilizado, los flujos cubano o dominicano, la presencia de población migrante extra continental o los tradicionales flujos de carácter más socio-económico propios del cono sur, entre otros.