Este viernes el general Julio César Avilés, inició su tercer periodo consecutivo al frente del Ejército de Nicaragua, luego de ser prorrogado dos veces en el cargo por Daniel Ortega. Avilés ha estado dos periodos ininterrumpidos como jefe del ejército. En su discurso proclamó el carácter a partidario y apolítico del ejército, aunque en la tarima ondeaban las banderas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), a pesar de llamar a la tolerancia y deponer el odio, no habló sobre la crisis sociopolítica en Nicaragua.
El comentarista Jaime Arellano y el empresario Lolo Blandino, llamaron a una marcha este 25 de febrero por los más de 65 presos políticos y a la unidad de toda la población. Después de la conferencia de prensa, la policía asedió sus casas ambos y les prohibieron la salida de sus casas. La marcha convocada frente el estado de sitio está programada para salir a la 1PM desde la Catedral de Managua a la Universidad Centroamericana (UCA).
El capitán en retiro Fernando Brenes, regresó a Nicaragua para unirse a la lucha cívica en Masaya tras mantenerse exiliado por 20 meses en Costa Rica, durante su exilio Brenes contribuyó a la organización de la Alianza Cívica en dicho país.
La Policía Nacional graduó a 708 agentes y ahora dispone de más de 17 mil 500 efectivos para mantener su estado policial, instalado desde el año 2018 con el que anulo el derecho de manifestación pacífica.
En Europa, el eurodiputado José Manuel Bauzá exigió al parlamento europeo implementar sanciones en contra del gobierno de Daniel Ortega. El diputado lamentó que EE. UU. haya aplicado sanciones mientras en Europa debaten la lista de posibles sancionados.
El sábado, decenas de ciudadanos fueron reprimidos por la policía mientras realizaban un piquete exprés en Managua para exigir la liberación de los presos políticos. El plantón fue realizado por la Unidad Azul y Blanco.
Este lunes, miembros de la oposición están reunidos con ocho miembros del Parlamento Europeo en El Salvador, presionan por sanciones al régimen y la liberación de los presos políticos. Este encuentro se realiza en El Salvador, debido a la negativa del régimen de permitir el ingreso de misiones internacionales al país.