Compartimos el texto del P. Ernesto Cavassa, quien fue el segundo presidente de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL) desde 2005 hasta 2011 Este artículo fue publicado en la Revista "Un Cuerpo para la Misión" de los 20 años de la CPAL:
Al ingresar a la CPAL, esta era una instancia aún en gestación. Fundada unos pocos años antes, estaba sujeta a críticas de diferente grado y tono: superestructura innecesaria, gobierno superpuesto al tradicional modo de proceder de la Compañía, requerida de recursos humanos y económicos que podrían ser mejor utilizados en la acción directa, etc. Recuerdo el debate en la reunión de provinciales de Loyola 2005 en la que nuestras dos Asistencias presentaron posiciones diferentes sobre el tema. Yo llevaba un mes en el cargo de presidente. Ese fue mi estreno.
Si hubiera que destacar algunos momentos clave, señalaría dos: la decisión de constituir los actuales Centros Interprovinciales de Formación (CIF) para la etapa de teología en el año 2008 y la deliberación que en el año 2011 nos llevó a la formulación del Proyecto Apostólico Común (PAC), aún vigente. Son dos momentos que se correlacionan directamente dado que, en la Compañía, la formación es para la misión: esta se expresa en las prioridades del PAC y, simultáneamente, los CIF deben formar a los jesuitas que la hagan posible en nuestro continente.
Ese periodo vio nacer también el Proyecto Educativo Común (PEC), la Red Claver de Oficinas de Desarrollo, el Diplomado de Gerencia Social Ignaciana, y el fortalecimiento de redes apostólicas en el sector social, pastoral, de educación y de solidaridad y trabajo con indígenas.
Puedo decir ahora que una de mis mayores satisfacciones ha sido constatar el creciente reconocimiento de la Conferencia particularmente entre los jóvenes jesuitas, como instancia necesaria para la misión hoy. En la era de la colaboración y de las redes ya no se discute su necesidad (CG 36, decreto 2). Veinte años después de su creación, nos alegramos que la apuesta de ayer sea hoy una realidad. Como la parábola evangélica del grano de mostaza (Mt 13, 31-32).
P. Ernesto Cavassa, SJ
Presidente de la CPAL desde 2005-2011