Compartimos el Boletín Informativo de la Compañía de Jesús en Cuba - Febrero 2020.
Uno de los textos principales es el artículo escrito por el P. David Pantaleón SJ, Superior de la Compañía de Jesús en Cuba:
Del 29 al 31 de enero de 2020 todos los jesuitas de Cuba hemos tenido de nuevo nuestra reunión de sección, después de los ejercicios de 8 días en Juanelo, la Habana. El P. Alberto García nos acompañó antes en el retiro. Y la reunión se inició el miércoles 29 con la cena. Esa noche reflexionamos sobre la realidad actual de Cuba con ayuda del profesor Julio Antonio Fernández.
El día siguiente lo dedicamos a un ejercicio comunitario de Plan Operativo Anual a partir de las prioridades de la sección con un trabajo por grupos sobre: 1) nuestro modo de proceder , 2) trabajo con jóvenes, 3) Espiritualidad Ignaciana y 4) nuestra respuesta desde los centros Loyola y parroquias a los desafíos de esta realidad cubana. Nos acompañó en este ejercicio Any Laura, la encargada de nuestra oficina de proyectos, y el padre Jorge Cela. En este día tuvimos también la participación de algunos laicos y religiosas con los que compartimos esta misión. Teniendo en cuenta las preferencias apostólicas de la compañía añadimos a la planificación el tema ecológico.
El último día lo dedicamos a asuntos más internos y concretos como nuestra Oficina de Comunicación y el proyecto Huellas. Entre los desafíos más importantes reconocemos la propia fragilidad del cuerpo apostólico en esta sección. En este momento somos 22 jesuitas. De ese total, 12 ya pasan de los 70 años de edad. Uno es obispo y sirve fuera de nuestras obras. Otro reside con su familia atendiendo la salud de su madre. Y un sacerdote está de paso en Cuba por 5 meses. Por eso, nos estamos planteando seriamente cómo reorganizar nuestras comunidades para que sean espacios de vida y reflexión. ¿Podremos seguir con 6 comunidades? ¿Conviene que sean comunidades de dos o tres personas? ¿El tema es la convivencia cotidiana, bajo el mismo techo, de un grupo mayor o podemos pensarnos de otra manera de cara a la misión? También nos estamos planteando seriamente las obras que llevamos. ¿Podemos seguir llevando 32 obras a lo largo de Cuba con el personal que tenemos y con perspectivas de disminución a corto y mediano plazo? ¿Cuál es la misión esencial nuestra en Cuba y donde debemos concentrarnos más? ¿Deberíamos pensarnos de otra manera, asumiendo más en serio una participación laical o intercongregacional en la dirección de nuestras obras? Esperamos hacer un camino de discernimiento, que nos permita tomar decisiones para la próxima reunión de sección, que será del 8 al 10 de junio.
Con la ayuda del P. Osvaldo Concepción (a. “Chocolate” pudimos reflexionar sobre el proyecto del movimiento juvenil “Huellas” y cómo asumirlo en esta realidad. Estamos dispuestos a emprender este camino que supone construir un equipo estable de acompañamiento en los próximos años. También la oficina de comunicación de la sección nos presentó el plan de la red de comunicadores, que queremos construir para mejorar la información de lo que hacemos y fortalecer la comunión y colaboración.
Hemos decido constituir la zona apostólica Habana con la participación de todos los jesuitas que trabajan en esta ciudad, que son 12. Nuestra primera reunión será el 9 de marzo. a las 5 pm en Reina. En principio es solo para los jesuitas. pero esperamos tener algunas reuniones durante el año con otras personas con las que compartimos la misión. Con la ayuda del Provincial, pudimos abrirnos a la mirada más amplia, deteniéndonos en el camino hacia la nueva provincia del Caribe, el año ignaciano y el proceso de elección del nuevo Provincial, que se iniciaría en el verano.
En la reunión tuvimos la presencia de los que están recién llegando a Cuba: el P. Blas Caba, destinado como vicario en Santiago de Cuba; el joven Antonio Masferrer, que viene a una experiencia como candidato vocacional, también en Santiago; el P. Osvaldo, que vivirá en Villa San José durante unos 5 meses atendiendo las comunidades de Diezmero y San Francisco de Paula y colaborando en la oficina nacional de Pastoral juvenil Ignaciana. El P. Melvin Arias está en Rep. Dominicana acompañando una situación familiar y colaborando con la pastoral juvenil. El P. Benjamín Glez.-Buelta está ya en Santiago de los Caballeros. Y el P. Escolástico ha sido destinado a colaborar con la pastoral de los centros sociales, también en Dominicana.
Durante los ejercicios espirituales y toda nuestra reunión recordamos con afecto y gratitud a nuestro querido P. Oscarito Herrera y el hermoso testimonio de su vida en esta Iglesia cubana que tanto amó y donde sirvió “encantadísimo de la vida”. Así le gustaba responder a quien le preguntaba cómo estaba. En una de nuestras últimas conversaciones, delante de su familia y algunos amigos, ya avanzada la enfermedad, nos dijo con el rostro iluminado: “asumo esta enfermedad sin tragedia y les vuelvo a repetir lo de siempre, ahora mirando hacia atrás: ¡encantadísimo de lo vivido!”.
P. David Pantaleón sj 2 de febrero del 2020. Día de la vida consagrada