Trabajando a través del activismo de los accionistas, la Provincia Jesuita del Oeste de los Estados Unidos (Jesuits West) ayudó recientemente a aprobar una resolución de los accionistas del Grupo GEO, uno de los grupos más grandes de prisiones y centros de detención con ánimo de lucro en los Estados Unidos, para hacerse responsable de su adhesión a los Derechos Humanos y del trato digno a los detenidos.

Colaborando y trabajando en asociación con inversionistas y miembros del Centro Interreligioso de Responsabilidad Corporativa o ICCR (por sus siglas en inglés) los jesuitas solicitaron que el Grupo GEO "informe anualmente ... sobre cómo ponen ellos en práctica" su política de derechos humanos en sus instalaciones, que alcanzan a ser 69 en los Estados Unidos.

‘Jesuitas del Oeste’ fue una de varias organizaciones religiosas que compraron, hace nueve años, una pequeña cantidad de acciones del Grupo GEO con la intención de influir en la política y los estándares corporativos: una táctica conocida como incidencia de los accionistas. La aprobación de la resolución destinada a GEO es solo un ejemplo de cómo puede ser utilizado la incidencia de los accionistas como una herramienta poderosa en el trabajo de justicia social de la Compañía de Jesús.

En esta entrevista Pat Zerega miembro de la junta directiva de ICCR, y Nick Napolitano, presidente del Comité Jesuita de Responsabilidad de Inversión (JCIR), explican un poco más sobre el activismo de los accionistas.

 

En una o dos frases, ¿qué es exactamente el activismo o la incidencia de los accionistas?

El activismo de los accionistas utiliza las inversiones de las provincias jesuitas para promover cambios en las prácticas corporativas con el fin de trabajar por la justicia social y económica, por un planeta Tierra sostenible o 'ecológico' y por el bien común. Es un método para poner nuestros valores de fe a trabajar de la mano de (o en concordancia con) nuestras inversiones.

¿Qué estrategias están involucradas?

La participación o el involucramiento puede ir desde firmar cartas de la comunidad religiosa hasta presentar resoluciones, asistir a reuniones anuales de accionistas o ser partícipe de un diálogo corporativo.

¿Por qué se involucran las comunidades de fe con esta práctica?

El trabajo se remonta históricamente al año 1971 cuando la Iglesia Episcopal presentó una resolución sobre el apartheid en Sudáfrica y sobre la presencia en el país de General Motors. La preocupación y el interés siempre han sido el que los fondos de la iglesia puedan están conectados, por medio de inversiones, a ganar dinero en una compañía cuyas operaciones comerciales tienen un problema de fe y justicia.

Con frecuencia, nuestras comunidades de fe hacen aportes directos desde el inicio a través de nuestras iglesias asociadas, nuestros propios ministerios, los miembros de nuestras congregaciones religiosas u organizaciones con las que trabajamos con regularidad. Nuestra esperanza es poder llevar una voz a la esfera corporativa - en las salas de juntas y con los altos ejecutivos - donde actualmente no se escucha, y ver un cambio corporativo a partir de esa presencia.

¿Cómo es la línea de tiempo para entablar un diálogo con una empresa como GEO? Guíenos a lo largo del proceso.

Cada compromiso es diferente. Algunas empresas tienen una larga participación con nuestros socios en ICCR, y nosotros podemos obtener el nombre de la persona adecuada con quien hablar; así los diálogos pueden comenzar de inmediato.

Otras empresas son nuevas para nosotros y les escribimos una carta solicitando nuestro partic participación en un tema en particular. Si eso no funciona, les presentamos una resolución de accionistas. A menudo, esto hac que sean convocadas las personas adecuadas en la mesa de discusión, de manera que se pueda llegar a compromisos de trabajo.

Ciertas "solicitudes" de algunas empresa son bastante fáciles de lograr convertir en realidad, como: agregar algún acápite a una política en particular, o desarrollar un programa de capacitación como el de trata de personas, y estos básicamente se pueden lograr en una temporada de accionistas, con una segunda temporada para verificar la implementación. Otros diálogos en los que se presentan una variedad de temas continúan , sin embargo, por décadas. Especialmente cuando vemos corporaciones multinacionales con cadenas de suministro gigantescas; parece que algunas de estas conversaciones van a durar por muchos años.

El tipo de involucramiento en el que JCIR prefiere trabajar o participar es aquel en el que se realiza una solicitud importante; el compromiso puede ser de 6 a 8 años y el trabajo entra a una fase final cuando la compañía ha demostrado que conoce y está preparada para abordar el problema.

¿Hay alguna inquietud ética con la posesión de acciones en una empresa que a uno no le entusiasma? ¿Por qué no liderar un boicot contra una empresa de la que no eres fanático?

Los boicots requieren un gran número de personas para tener un impacto económico en la empresa. Además, tampoco aseguran tener una voz al interior de la mesa de la junta directiva o en la de la gerencia. Las inquietudes éticas sobre las inversiones (a veces llamadas "lista de no compra") suelen ser tratadas por empresas de filtración (normalmente llamadas “no-buy list”).

Nosotros invertimos en estas compañías el monto mínimo requerido por la SEC para poder presentar una resolución de los accionistas ($2,000). Y a menudo mantenemos estas inversiones en una cuenta SRI de defensa, separada, de manera que los beneficios de estos compromisos no contribuyan a la dotación general de capital.

¿Te temen las empresas?

En el mundo actual, generalmente, las empresas han establecido maneras de dirigirse a los accionistas. Es posible que hayan desarrollado programas de sostenibilidad que les informen a los accionistas sobre temas ambientales, sociales y de gobierno (ESG, por sus siglas en inglés); que tengan "oficiales de escucha" para escuchar a la comunidad y hablar con ellos, incluidas las redes sociales; y que tengan definido un proceso oficial para que las relaciones con los inversionistas aborden estos asuntos.

De vez en cuando, hay una empresa nueva donde los accionistas pueden dar forma a buenos modelos de involucramiento o compromiso y enseñarle a la empresa cómo abordar estas inquietudes.

La gente de todos los días que no esté afiliada con el JCIR / ICCR, ¿puede apoyar los esfuerzos formalmente? Y si es así, ¿cómo?

Dado que la mayoría de las inversiones personales de jubilación se hacen en fondos mutuales de inversión administrados, no hay oportunidades para que la mayoría de las personas se unan directamente a nuestros diálogos. Sin embargo, cada uno puede enviarle a los gestores de fondos mutuales de inversión una guía anual sobre los poderes legales para votar, producida por el ICCR, e instruirles que estos son los temas importantes sobre los que desea que voten a favor.

Toda institución jesuita que tenga una donación es bienvenida a asociarse con nosotros en este trabajo, y esa sería una manera para que se involucre un feligrés, el personal docente o un estudiante jesuita. Varias instituciones jesuitas de los EE. UU., de hecho, mantienen portafolios de defensa que reflejan sus intereses; y también participan conjuntamente con nosotros al radicar las resoluciones.

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Fuentes: America Magazine, Jesuits West