En las circunstancias actuales del país, un importante aporte que se puede dar desde las obras educativas es fortalecer la relación escuela – comunidad, apuesta que es parte del horizonte de Fe y Alegría, desde su fundación, y que hoy queremos optimizar a través de la adecuación de instrumentos y estrategias comunes. Una de esas estrategias es el plan de formación en ciudadanía que comenzó en la región Guayana y se aplicará en todas las zonas en las que hacemos presencia a partir de enero del 2019.
Partimos de lo que había (que es mucho), y tratamos de sumar nuevos elementos que nos permitan dialogar con la realidad, con nuestros equipos y con las comunidades en las que desarrollamos nuestra misión. Como todo proceso, éste que estamos comenzando también requiere compromiso, apertura y paciencia activa. La primera etapa se espera cerrar con la ejecución de proyectos que posibiliten trabajos conjuntos entre la escuela y su comunidad; luego vendrán acompañamientos y nuevos emprendimientos, pasos que desde ya estamos soñando y aspiramos concretar con la buena voluntad de todos los implicados.
La formación en ciudadanía sigue siendo una necesidad a ser atendida. Es una forma de decir “presente” ante el reto de educar integralmente con una direccionalidad definida: incidir transformadoramente en las condiciones de vida y modos relacionales de nuestro entorno, asumiendo nuestros deberes y exigiendo nuestros derechos.
Por: Javier Contreras, SJ.