La Red Jesuita con Migrantes de Latinoamérica y el Caribe (RJM LAC) quiere expresar su más enérgico rechazo ante las graves amenazas recibidas recientemente por el Servicio Jesuita a Migrantes y Refugiados (SJMR) en Brasil y especialmente el equipo colaborador en la ciudad de Boa Vista, Roraima.
Estas amenazas demuestran un comportamiento xenófobo, carente de cualquier humanidad y constituyen no solo un intento de coacción al denodado esfuerzo de servicio a la población migrante, sino que vierten una serie de afirmaciones totalmente falsas sobre la tarea que el SJRM Brasil realiza y los objetivos que persigue.
El Padre Arrupe SJ, inspiró como tarea de la Compañía de Jesús el acompañamiento, servicio y defensa de personas refugiadas y en 1980 se fundó el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS por su sigla en inglés) con tal propósito. EL JRS está presente en más de 50 países en todo el mundo. En América Latina el trabajo con personas refugiadas y con personas migrantes forzadas se remonta a hace más de 25 años y en Brasil hace al menos 15.
EL SJMR Brasil trabaja en Boa Vista desde el año 2017 al servicio de la población migrante, en su mayoría venezolana. Este trabajo se hace de manera coordinada con la Diócesis de Roraima y con otras organizaciones que igualmente acompañan a la población migrante.
La razón de su instalación en Boa Vista es el exponencial crecimiento del flujo migratorio que atraviesa la frontera. Estas hermanas y hermanos venezolanos huyen de las consecuencias de la crisis económica y social que provoca, entre otras cosas, la imposibilidad de acceso a comida, medicamentos o cualquier otro bien de primera necesidad, los mínimos recursos que exige la dignidad humana. La situación de Venezuela alcanza niveles de crisis humanitaria.
La motivación de las organizaciones que trabajan con las personas migrantes no es otra que preservar su dignidad y sus derechos humanos, desean también promover su integración y están convencidas de la riqueza del encuentro entre culturas y personas.
El SJMR Brasil trabaja con el máximo respeto a los valores democráticos, el Estado de Derecho y la defensa de los derechos humanos y libertades fundamentales, entre ellos la tutela judicial efectiva que pretendía alterarse para forzar un desalojo de población migrante en los días pasados sin atender al procedimiento legal debido y vulnerando así los derechos de dichas personas.
La RJM LAC, presente en 19 países americanos, en la que participan obras sociales, educativas y pastorales de la Compañía de Jesús y de otras congregaciones religiosas y de la sociedad civil, quiere:
- Reiterar la admiración, la solidaridad, la cercanía, y el total apoyo al trabajo que en Boa Vista realiza el SJMR Brasil y su equipo de personas voluntarias y profesionales de manera coordinada con la Iglesia y otras organizaciones.
- Exigir el cese de las amenazas y de cualquier otra actitud violenta frente al servicio del SJMR Brasil y su equipo, pero especialmente frente a las hermanas y hermanos migrantes venezolanos.
- Invitar a la experiencia profunda de la Hospitalidad, de la Humanidad y de la Hermandad, ya que entendemos que en el encuentro y en el reconocimiento se genera una enorme riqueza personal y comunitaria.
Asumimos los cuatro verbos que definen la actitud personal e institucional a la que nos invita nuestro querido Papa Francisco: Acoger, Proteger, Promover e Integrar. Son estas actitudes las que inspiran a las organizaciones como el SJMR en Brasil y a las personas que trabajamos en ellas. Y sabemos, estamos convencidos y somos testigos de que estas actitudes también son las que mueven y definen a la mayoría de los hombres y mujeres que en Boa Vista conviven con los y las migrantes.
En representación de la Red Jesuita con Migrantes en América Latina y el Caribe y para que así conste, lo firmo en Bogotá, a 3 de agosto de 2018.
Mauricio García-Durán SJ
Coordinador General de la RJM LAC