El pasado 8 de abril, se celebró una eucaristía especial para celebrar los 140 años del Colegio de la Inmaculada - Jesuitas del Perú. Una institución que es muy reconocida en la región sur del continente por el desarrollo e implementación de la pedagogía ignaciana.
La Misa fue presidida por el P. Provincial Juan Carlos Morante SJ y fue concelebrada por los sacerdotes jesuitas: Lico Klein, S.J. Secretario de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL), José Ramón González, Javier Quirós, Ernesto Cavassa, Deyvi Astudillo, Pedro Oblitas, Wilfredo Ojeda, Juan Dejo, Gerardo Aste, Benjamín Crespo, Rafael Fernández Hart, Oscar Morelli, Santos Rugel, Víctor Hugo Miranda, Nino Vásquez, Gonzalo Benavides, Juan Bytton, Tito García, Eddy Fernández, David Samaniego y Juan Manuel Chocano.
La ceremonia, a la que asistieron alrededor de 2500 personas, dio inicio con la entrada de la Virgen Inmaculada al Coliseo, en medio de sonido de campanas y cargada por estudiantes de la promoción San Alberto Hurtado S.J.
En su homilía, el P. Juan Carlos Morante dio gracias a Dios por la misión desarrollada por el colegio a lo largo de estos años, formando hombres y mujeres para los demás. Asimismo, agradeció por los 40 años del PEBAL, obra social de la Compañía de Jesús en Perú, que brinda ayuda para mejorar la calidad de vida en la zona de Pamplona Alta del Distrito de San Juan de Miraflores y otros distritos de Lima Sur.

El Colegio de la Inmaculada, inició sus actividades el 8 de abril de 1878, en un local cerca de la antigua Biblioteca Nacional (Av. Abancay-Lima). A mediados de 1900, adquirió nuevas instalaciones en la Av. La Colmena, donde destacaron por su labor educadora, figuras como los padres Idelfonso del Olmo, Luis Gámez, Jesús Cánovas y el Hermano Santos García. En los años cincuenta se inaugura la sección infantil, a cargo de las Siervas de San José, cuyos abnegados cuidados fueron prodigados a varias generaciones de alumnos.
En todos estos años la consigna del Colegio De la Inmaculada ha sido formar personas integrales, autónomas en su aprendizaje y discernimiento; que seanagentes de cambio para servir a los demás, en especial a los más pobres. Desde el año 2010, el Colegio empieza un proceso de coeducación que permitirá que niños y niñas sean formados con esta visión de excelencia, inspirada en valores humanos y cristianos.

Fuente: Jesuitas Perú