El sacerdote jesuita Felipe Berríos S.J, actuará como intermediador en la huelga de hambre que llevan cuatro comuneros mapuche desde hace 101 días al interior del Centro de Cumplimiento Penitenciario de la ciudad de Temuco (Chile). Su intervención fue pedida por los mismos involucrados, quienes buscaban una persona "de alto valor moral y social".

"Cualquier persona bien nacida no puede negarse a tratar de aportar algo, sobre todo en una situación tan delicada de salud y donde está en riesgo la vida", expresó Berríos, según publica el diario La Tercera en su edición de ayer lunes 18 de septiembre.

Promete "ayudar en la medida que pueda a crear puentes", asegurando que dejará unos días la población La Chimba, en Antofagasta, donde "tenía cosas pendientes", las cuales pasan "a segundo plano cuando se trata de ayudar en algo así de delicado".

De cualquier modo, el sacerdote sostiene que "no va a reemplazar a la justicia", resaltando que "los mapuche tienen la suficiente fuerza y habilidad para no necesitar ayuda para plantear sus reivindicaciones".

"Mi rol es lo que me han pedido: que ayude en esto (...) hay una situación muy delicada de salud y, a veces, alguien que está totalmente externo al problema concreto puede servir de vínculo para evitar una tragedia", subrayó.

Está previsto que Berríos se reúna con los comuneros y luego se dé inicio a las gestiones con personal de Gendarmería y autoridades de Gobierno, mientras que el Colmed pedirá que los huelguistas sean trasladados al Hospital Intercultural de Nueva Imperial.

Fuente: http://www.periodistadigital.com