Descripción
En 2008, la Congregación General 35a identificó los retos que la globalización supone para la misión de la Compañía de Jesús y, al mismo tiempo, señaló las potencialidades que radican en su ser y actuar como cuerpo apostólico universal. La colaboración internacional e interprovincial se ha ido fortaleciendo progresivamente para un
mejor trabajo apostólico y el trabajo en red se ha ido instaurando como una de las mejores formas de hacerlo. “Recomendamos al gobierno de la Compañía en todos
sus niveles que explore los medios para desarrollar una red más efectiva entre obras apostólicas relacionadas con la Compañía.”1 En 2016, la Congregación General 36 continuó esta reflexión subrayando aún más la importancia del trabajo en red como una de las perspectivas clave en nuestra forma contemporánea de proceder, animando a los diferentes órganos de gobierno de la Compañía de Jesús a “facilitar, fomentar, acompañar y evaluar activamente las redes internacionales e intersectoriales”.2 Tal como lo planteó la CG 36, existe una clara necesidad de investigación, sistematización y formulación de los desafíos y potencialidades de la red internacional de instituciones jesuíticas para facilitar y maximizar su impacto como organismo transnacional con una clara misión universal.