Descripción
No es fácil hablar y trabajar por la reconciliación en un contexto como el colombiano. La polarización que vive nuestra sociedad se ve reflejada en la manera como se asume y se debate la posibilidad de la reconciliación entre nosotros. Para algunas organizaciones de víctimas y defensores de derechos humanos hablar de reconciliación
es no reconocer el derecho de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación, condenándolas de esa forma a la impunidad. Para otros sectores de la sociedad la reconciliación es perdonar y olvidar, pasando
cuanto antes la página de la violencia vivida y suprimiendo su recuerdo. Para otros la reconciliación se limita a un proceso legal y administrativo que busca zanjar las cuentas con el pasado, sin mirar necesariamente
las condiciones subjetivas de los que han sufrido la violencia.