Descripción
Los países de América Latina y el Caribe se encuentran ante el gran desafío de implementar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en la búsqueda de un nuevo modelo de desarrollo basado en la igualdad, la doble inclusión, social y laboral, la erradicación de la pobreza, la sostenibilidad ambiental y el crecimiento económico. Hacer frente a este desafío planetario implica, en primer lugar, impulsar la comprensión de la integralidad del desarrollo sostenible y sus tres dimensiones: social, ambiental y económica. En este sentido, como ha afirmado la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), lo social no solo se juega en lo social (CEPAL, 2016a), sino que también en la economía, en la política y en el medioambiente; tampoco la diversificación productiva y el cambio estructural se deciden solo en el campo económico (CEPAL, 2016a y 2016b). Determinados fenómenos y políticas económicos y ambientales están en el origen tanto de los problemas sociales, como de sus posibles soluciones, al mismo tiempo que el aumento de la productividad, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental también dependen de las condiciones sociales (CEPAL, 2018a). Por ende, las acciones que se planteen y emprendan en el marco de la Agenda 2030 deben atender a esta interrelación e interdependencia, anticipando las repercusiones que puedan generarse en las tres esferas y buscando lograr efectos sinérgicos.