Descripción
"Cuando parecían agotarse los espacios físi- cos colonizables, la Naturaleza y sus funciones se están convirtiendo en objeto de exóticos meca- nismos de prosperidad del capital, reproducien- do nuevas formas de acumulación. A pesar de esas tendencias, o justamente por ellas, la Cons- titución de Montecristi incorporó elementos que marcarían rupturas epistemológicas a esas viejas y nuevas formas de acumulación.
Uno de esas rupturas es el reconocimiento de la Naturaleza como sujeto de derechos. La liberación de la Naturaleza de la condición de sujeto sin derechos o de simple objeto de propie- dad, permite, entre otras cosas, cuestionar la nue- va tendencia que promueve la mercantilización de la Naturaleza y que ha fomentado diferentes instrumentos de acumulación del capital, como son los nuevos mercados, los sistemas de nan- ciamiento y varios negocios a lo largo y ancho del planeta."