Descripción
La internacionalización, la apertura de mercados para comercio e inversiones, los cambios en los hábitos de consumo, en las formas de producción y muchos otros procesos han marcado la era de la globalización. Pero la pobreza, la desigualdad, la exclusión, el daño ecológico, la segregación de grupos de población, la creciente vulnerabilidad y la inseguridad son la otra cara de la misma moneda. Ante este panorama es pertinente
detenerse a revisar cuál es el sentido de la economía y cuál el de las políticas, cuáles son sus objetivos y quiénes sus depositarios. No es casualidad que científicos de diferentes disciplinas se cuestionen y critiquen la necesidad de “otra economía”.