Descripción
El desarrollo rural, anclado en las directrices y valores de la Agenda 20301, es prioritario en el combate a la pobreza, el mejoramiento de las condiciones de vida de las personas, así como en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS). La Agenda 2030 y los ODS que la acompañan se fundamentan en los derechos y en la promoción de un crecimiento económico sostenido e inclusivo, en el desarrollo social y en la protección del medio ambiente. Se requiere un enfoque integrado para el desarrollo sostenible y la acción colectiva en todos los niveles para abordar los desafíos de nuestro tiempo, con el imperativo general de no dejar a nadie atrás para lograr esta agenda ambiciosa y universal (PNUD, 2018). Esto supone un cambio fundamental en el foco de interés de las políticas de desarrollo, al desplazarlo hacia las personas y ámbitos con mayores necesidades, donde deben destacarse las zonas y las economías rurales.