Descripción
El campo colombiano, en particular el campesinado, ha sido testigo de la puesta en marcha de cientos de Escuelas de Campo de Agricultores (ECA). Muy pocos mecanismos de educación, transferencia de conocimientos y saberes presentan tal grado de adaptación a los cambiantes escenarios que enfrenta la agricultura familiar en Colombia. Más aún, si fuésemos a elegir una característica que pudiese definir a las ECA, sería su versatilidad frente al desafío de la inclusión de la agricultura familiar en los planes y políticas nacionales de desarrollo rural.