Descripción
El rostro seductor de la sociedad capitalista es la expansión permanente de riqueza, el crecimiento geométrico de la innovación tecnológica y el espejismo de un consumo desenfrenado que pareciera colmar toda aspiración humana. Para colmo, la sociedad humana no ha encontrado aún, más que teóricamente, una alternativa sustentable y creíble a ese progreso fe- tichista. Eso a pesar de una historia de revoluciones y la fortaleza e incisiva penetración de las epistemologías críticas que, tanto desde el Norte como desde el Sur, han denunciado prácticamente todas las irracionalidades y peligros de esa idolatría.