En noviembre de 1989, la Convención sobre los Derechos del Niño fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Este instrumento, que busca garantizar, proteger y promover los derechos de niños, niñas y adolescentes, fue ratificado por todos los países de América Latina y el Caribe y constituye el primer tratado vinculante a nivel nacional e internacional que alude al cumplimiento de los derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales de la infancia y adolescencia.