Descripción
El capitalismo ha inaugurado un nuevo sistema de organización de la vida social articulado alrededor del dominio de lo económico. El resto de las dimensiones de la vida social quedan sometidas, pues, a las exigencias de la expansión económica. Se trata realmente de una revolución que invierte las relaciones que, hasta el momento, sometían la vida económica a las exigencias de las lógicas del poder político. Con el capitalismo, la mercancía, los intercambios mercantiles y el valor imponen unilateralmente su ley por primera vez. Dichos intercambios mercantiles, bien conocidos desde antes del capitalismo, no ocupaban en las sociedades concretas la posición determinante en última instancia. Sin embargo, el capitalismo funda una verdadera economía de producción mercantil generalizada.