La intención del autor es mostrar que «hacerse pobre», «empobrecerse», es la apremiante tarea que san Ignacio señala al ejercitante como criterio, condición y meta de todo auténtico discernimiento de la voluntad divina. Hacerse pobre es alcanzar la libertad requerida para ordenar nuestra vida según el proyecto del Padre y entregarla, por amor a Jesús, como servicio a la causa del Reino, a fin de que nuestros hermanos tengan vida en abundancia.
Hace referencia a que «Hacerse pobre», es una intuición clave de san Ignacio cuando habla de Jesús pobre y humilde y la encarnación como misterio de pobreza. Se hace la pregunta ¿Qué es hacerse pobre? desarrollándola ampliamente para finalizar con el tema «Hacerse pobre», criterio, condición y meta del discernimiento, compartiendo sus conclusiones al terminar el texto.