El autor señala que en 1975, el P. Pedro Arrupe, Superior General de la SJ, promulgó los Decretos de la CG 32, entre los que figuraba el Decreto 4, sobre nuestra misión hoy. Servicio de la Fe y Promoción de la Justicia“, señalando que era la primera vez que una Congregación General definía la misión de los jesuitas en tales términos; señala, además, que dicho decreto tuvo un profundo impacto tanto dentro como fuera de la Compañía de Jesús