En la introducción del texto, el autor, Alberto Simons, escribe que, para comenzar nos puede ayudar tener en cuenta tres presupuestos y lo que podemos entender cuando hablamos de espiritualidad y proyecto apostólico: Primero, que, como dice san Ignacio, “Dios trabaja y labora por mí (por nosotros) en todas las cosas creadas sobre la faz de la tierra. Segundo, que como respuesta, nosotros debemos también “trabajar juntos en la obra de Dios” (I Cor.3, 9). Y lo hacemos porque hemos sido llamados por Jesús para estar y trabajar con Él y, tercero es que debemos comprender que estamos llamados por el Señor, como nos lo decía San Pablo, a trabajar juntos desde la misma espiritualidad.