Por todas partes crece la pobreza sociológica, de razón y de fe. Los tiempos son difíciles, pero a la vez apasionantes, con posibilidad de alumbrar un nuevo kairós en medio de esta cultura moderna, posmoderna, secularizada, empobrecida, neoliberal y globalizadora. En medio de todo esto cabe plantearse si es posible y factible otro mundo, habitable para todos, donde brote la globalización de la solidaridad, de la libertad, la igualdad y la fraternidad. Y también si es posible y factible otra manera nueva de ser iglesia, misterio y pueblo de Dios en comunión fraterna en misión.