Se ofrece el capítulo 2 que trata sobre la dignidad humana. Este valor nace con la consciencia de la propia persona como ser ontológicamente existente: yo soy este valor. El espíritu, como dimensión intelectual de la consciencia, percibe el valor y se motiva con el mismo, integrado no solo con el rigor lógico de la persona, sino con la intelectualidad, con la consciencia de poder y con la voluntad libre.