Titulado "El Profeta del Reino de Dios". El autor nos dice "Jesús deja el desierto, cruza el río Jordán y entra de nuevo en la tierra que Dios había regalado a su pueblo. Es en torno al año 28 y Jesús tiene unos treinta y dos años. No se dirige a Jerusalén ni se queda en Judea. Marcha directamente a Galilea. Lleva fuego en su corazón. Necesita anunciar a aquellas pobres gentes una noticia que le quema por dentro: Dios viene ya a liberar a su pueblo de tanto sufrimiento y opresión. Sabe muy bien lo que quiere: pondrá “fuego” en la tierra anunciando la irrupción del reino de Dios (Lucas 12,49): “He venido a poner fuego en la tierra”. Según muchos exegetas, en estas palabras se escucha el eco del deseo de Jesús. En el Evangelio [apócrifo] de Tomás se puede leer también este dicho de Jesús: “Quién está cerca de mí, está cerca del fuego. Quien está lejos de mí, está lejos del reino”.