Emma Bechelani, seudónimo usado por la autora para proteger su identidad, es laica consagrada y se desempeña como profesora de literatura.
En la introducción del texto, la autora se refiere a que toda historia de conversión es especial y única, destila en ella lo milagroso, lo extraordinario, lo que no tiene explicación; sin embargo, en todas las experiencias, pareciera resonar la parábola de la perla fina: “Sucede también con el Reino de los Cielos como con un comerciante que andaba buscando perlas finas; cuando encontró una de mucho valor, fue y vendió todo lo que tenía, y compró esa perla.” (Mt. 13, 45-46). Encontrar al Señor supone un remezón fuerte en nuestra vida y cuando esto sucede es como el comerciante del evangelio que vende todo, entrega todo para conseguir esa perla preciosa, el Señor. Afirma que, hallarlo, nos hace conscientes de la necesidad de realizar un cambio radical en la vida de cada ser humano, se llena de alegría y se vuelve feliz plenamente. El encuentro profundo y verdadero con Jesús ha cambiado las vidas de muchos hombres y mujeres en forma definitiva.