El P. Ochagavía inicia su texto mencionando que, por lo general, los jesuitas conocen bien a san Ignacio, pero poco a sus primeros compañeros. En el caso concreto de Bobadilla, la cosa es aún peor porque no solo la desconocen sino que se han quedado con una imagen negativa suya: el desatinado, el rebelde, el apegado a los príncipes, el que con sus maniobras con el papa Pio IV casi hundió la naciente Compañía.
Señala que Juan Cristóbal Pasini escribe un ensayo titulado Nícolás de Bobadilla. Recuperación de un personaje de la primera Compañía de Jesús, en el que cambia las cosas. Es un bien logrado intento de rehabilitar a este “compañero difícil” de san Ignacio, como hasta ahora a muchos les ha gustado llamarlo. Dicho estudio abre puertas y penetra en cosas muy de la quintaesencia de la Compañía de Jesús. El autor de esta nota relata que conoció dicho ensayo, después de terminar de leer y tomar notas de los escritos de Bobadilla en Monumenta Historica Societatis Iesu, y encuentra que concuerdan en sus hallazgos.