En la introducción del texto, el autor señala que, en 1980, el P. Pedro Arrupe, entonces Superior General de la Compañía de Jesús, al observar la situación de la educación en el mundo y el modo cómo los jesuitas la estaban realizando, convocó a un pequeño grupo de jesuitas, expertos en educación, para iniciar un proyecto de renovación y actualización, que respondiera a dos premisas. La primera: inspirar el quehacer educativo desde las fuentes de la espiritualidad ignaciana. La segunda: que las instituciones educativas y los principios que las inspiraran, respondan a las exigencias de la actualidad y al contexto de la época. Seis años después, fruto de un largo y competente esfuerzo nace el documento “Características de la educación de la Compañía de Jesús” (1986). Como consecuencia de las propuestas de dicho documento y para aplicarlas al quehacer cotidiano en las aulas y con el trabajo de otros jesuitas más, en 1993 apareció un nuevo documento, llamado “Pedagogía Ignaciana. Un planteamiento práctico”, que recoge los rasgos más importantes del llamado ahí mismo “Paradigma de la Pedagogía Ignaciana (PPI). El planteamiento práctico propone muchas estrategias pedagógicas, destacando entre ellas la de incorporar al proceso educativo, para el acceso a la realidad, a la reflexión y a la intervención en ella, cinco pasos dinámicos característicos de la espiritualidad ignaciana.
Ignacio de Loyola, en sus famosos “Ejercicios Espirituales” pide al ejercitante, que inicie el proceso para el conocimiento, la comprensión y el compromiso, contextualizando a las personas y los hechos que va a contemplar y conocer. Después del “contexto”, y sucesivamente, el ejercitante debe pasar por la “experiencia”, la “reflexión”, la definición, decisión y realización de la “acción” para, finalmente, someterlo todo -los objetivos, los pasos y el proceso- a una paciente y profunda “evaluación”.
Señala también que este ensayo pretende contribuir a desarrollar y profundizar el primero de los pasos: el “contexto”. Para ello inicia el tema estudiando el concepto de contexto, qué es y en qué se diferencia de los diversos sinónimos que frecuentemente se usan. Pero, también, dedicará algún tiempo y espacio a recoger algunos argumentos que expliciten por qué se estudia el contexto.
Además, aborda el tema de la pedagogía ignaciana bajo los siguientes aspectos: I. El concepto de "contexto" y sus sinónimos. II. Se hace la pregunta de Por qué estudiamos el contexto? y la desarrolla; continúa escribiendo sobre III. El contexto en el documento “Las características de la educación de la Compañía de Jesús”. Continúa con el tema IV. El contexto en el modelo ignaciano de educación (PPI) , avanza a V. El contexto de los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola; toca el tema VI. Antología de contextos y, así, continúa hasta presentar sus conclusiones.