Este artículo quiere colaborar en esa «recuperación» del valor de las fuentes ignacianas. La obra de Ignacio sigue hoy permitiendo relecturas que iluminan no sólo la identidad del jesuita, sino que trascienden los límites de la Orden y pueden clarificar cuestionamientos de identidad de todo creyente. La Covid-19 y el peso de incertidumbre que ha volcado sobre el momento contemporáneo constituyen un contexto nuevo de experiencia religiosa para muchas gentes. La espiritualidad ignaciana aparece ahora como una referencia que merece ser escuchada por su convicción sobre el peso espiritual del discernimiento. Y discernimiento es lo que se necesita para hallar modos cristianos de estar en medio de lo incierto.