Los seres humanos somos procesos de cambio continuo, en construcción al interactuar con las diferentes situaciones de nuestra vida. No somos seres fijos sino seres de posibilidades, que no dependemos sólo de cada uno de nosotros sino de las interacciones con el medio ambiente y con otras personas. En este proceso nuestro cuerpo nos dice cómo y con qué podemos ir moviéndonos en las diferentes etapas y circunstancias de nuestra vida.