Es un texto de apoyo preparado tomando del libro de Carlos Cabarrús "Cuaderno de Bitácora para acompañar acompañantes". Se refiere a que la tarea de ser acompañante psico – histórico – espiritual, requiere que quien acompaña, sea una persona armónica: con armonía personal, armonía espiritual y compromiso histórico armónico. Esta armonía personal a la hora de acompañar procesos, se concreta en cinco aspectos esenciales: la actitud vital de ser compañero(a), la habilidad para manejar la transferencia y la contratransferencia, la conciencia de la sincronicidad, la aceptación incondicional y la empatía o actitud de diálogo, como requisitos fundamentales, además del manejo de unas herramientas básicas de intervención.