La reciente canonización de san Pedro Fabro (2013) hizo que el autor de la nota, Juan Ochagavía, vuelva a sus escritos. El autor señala que estas páginas son simples apuntes, resultado de una lectura cuidadosa de las cartas de Pedro Fabro. Hay muchos y buenos estudios sobre Fabro, pero no los ha consultado aquí. La impresión de Ochagavía es que hoy, Fabro puede decir cosas que necesitamos urgentemente, en una Iglesia que desea renovarse según el gozo del Evangelio.
Dedica estas páginas a sus hermanos jesuitas, en especial a los que, preparándose para el sacerdocio, viven y estudian en el teologado Pedro Fabro. Su deseo es que puedan encontrar en él un modelo válido en su camino al sacerdocio de la Compañía de Jesús, tan marcadamente centrado en el anuncio de la Palabra y en dejarse conducir por el Espíritu.