El atentado concita en Argentina manifestaciones de solidaridad, y mensajes de condena y de defensa de la democracia por parte de numerosos gobiernos.

 

El fallido intento de asesinar a la vicepresidenta Cristina Fernández generó nuevas movilizaciones este viernes 2 en la conmocionada Argentina y un rechazo unánime de los gobiernos y el liderazgo político del continente, al considerar el atentado como un ataque a la democracia.

El presidente Alberto Fernández calificó el atentado como “el hecho más grave desde que recuperamos nuestra democracia”, en 1983, y su gobierno decretó feriado nacional este viernes 2, llamando a los argentinos a “expresarse en defensa de la vida, de la democracia, y en solidaridad con la vicepresidenta”.

Miles de personas marchaban ya al mediodía del viernes por calles del centro de Buenos Aires, rumbo a la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada (sede del gobierno) para protestar por el atentado y solidarizarse con la vicepresidenta Fernández.

El ataque, en medio de una concentración en esta capital la noche la noche del jueves 1, a las puertas de la vivienda de la vicepresidenta, lo realizó Fernando Andrés Sabag Montiel (35 años), de origen brasileño y nacionalizado argentino, quien apretó el gatillo de su pistola dirigida a la cabeza de Fernández, pero afortunadamente del arma no salió ninguna de las cinco balas.

De inmediato se detuvo al agresor, se iniciaron las investigaciones judiciales y todo el espectro político argentino condenó la agresión, aun si dos provincias –Mendoza y Jujuy, gobernadas por opositores- se desentendieron del feriado y las movilizaciones.

Entretanto, llovían desde el extranjero las expresiones de condena política a la agresión, y de solidaridad con la vicepresidenta de 69 años, del partido Unidad Ciudadana, de tendencia peronista, y quien fue presidenta de la nación por dos períodos consecutivos, entre 2007 y 2015.

El papa Francisco, de nacionalidad argentina y arzobispo de Buenos Aires durante casi toda la presidencia de Fernández, le telefoneó tras el atentado y le envió un telegrama para expresarle “solidaridad y cercanía en este delicado momento”, así como para “condenar todo tipo de violencia”.

Desde Estados Unidos fue Anthony Blinken, secretario de Estado (canciller) quien expresó a través de su cuenta de Twitter que “estamos con el Gobierno y el pueblo argentinos en el rechazo de la violencia y el odio”.

Para el más nuevo de los presidentes de la región, el izquierdista colombiano Gustavo Petro, “el atentado a Cristina en Argentina es el resultado del sectarismo que se convierte en violencia. Se ha convertido en práctica latinoamericana pensar que la política es la eliminación física o jurídica del adversario. Es puro fascismo”.

Al otro lado de la cordillera de los Andes, el presidente chileno Gabriel Boric escribió que el intento de asesinato “merece el repudio y condena de todo el continente. Mi solidaridad con ella, el gobierno y el pueblo argentino”.

“El camino siempre será el debate de ideas y el diálogo, nunca las armas ni la violencia”, aseveró Boric.

El presidente boliviano Luis Arce dijo que “desde el Estado Plurinacional de Bolivia enviamos todo nuestro apoyo a ella, a su familia, al gobierno y pueblo argentino”, y el de Perú, Pedro Castillo, expresó que “el gobierno peruano condena el atentado ocurrido contra su vida. Repudiamos todo acto de violencia”.

El ecuatoriano Guillermo Lasso dijo que su gobierno “rechaza el odio y la violencia”, y desde Venezuela, el gobernante Nicolás Maduro advirtió que el ataque “busca desestabilizar la paz del hermano pueblo argentino”.

En España, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, condenó el ataque y manifestó, a través de Twitter, su “cariño y solidaridad” a la vicepresidenta y el apoyo de su Ejecutivo a Fernández y a todo el pueblo argentino.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante su conferencia de prensa de este viernes expresó su “condena enérgica” al atentado.

“Fue algo lamentable, reprobable, pero al mismo tiempo diría milagroso, porque está bien Cristina. Es un acto reprobable ante cualquier circunstancia. No puede justificarse ni tratándose de enemigos, menos de adversarios”, dijo López Obrador.

Entre los inmediatos vecinos, el mandatario paraguayo Mario Abdo Benítez dijo que “nos solidarizamos con la República Argentina ante el intento de asesinato sufrido por u vicepresidenta y nos unimos a todas las voces que repudian la violencia y exigen justicia”.

El uruguayo Luis Lacalle Pou también apeló a Twitter para expresar que “la violencia nunca, nunca, puede ser tolerada bajo ningún concepto”.

Mientras se esperaba la reacción del presidente brasileño Jair Bolsonaro, quien aspira a la reelección en octubre, llegó un contundente mensaje de su oponente y favorito en las encuestas, el expresidente (2003-2011) Luiz Inácio Lula da Silva, de reconocida amistad personal y política con Fernández, viuda de Kirchhner.

“Mi solidaridad con nuestra compañera Cristina Kirchner, víctima de un fascista criminal que no sabe respetar las divergencias y la diversidad”, escribió Lula. “Cristina es una mujer que merece el respeto de cualquier demócrata del mundo. Gracias a Dios está ilesa”, agregó Lula.

Otro expresidente, el boliviano Evo Morales (2006-2009) consideró el ataque “un cobarde intento de magnicidio” y expresó “toda nuestra solidaridad a la vicepresidenta. La Patria Grande está contigo hermana. La derecha criminal y servil al imperialismo no pasará y el pueblo libre y digno de Argentina la derrotará”.

 

Información de ipsnoticias.net