Los religiosos se suman a dos que fueron puestos en libertad en noviembre. Aún 12 personas del mismo grupo, formado por estadounidenses y canadienses, continúan en cautiverio.

 

Tres nuevos miembros del grupo de 17 misioneros norteamericanos y sus familiares secuestrados a mediados de octubre cerca de la capital de Haití, Puerto Príncipe, fueron liberados y están a salvo, según anunció este lunes la organización religiosa a la que pertenecían, mientras que otros doce continúan en cautiverio.

“Damos gracias a Dios porque otros tres rehenes fueron liberados anoche”, señala Christian Aid Ministries en un comunicado en su sitio web, en el que asegura que estas personas están “sanas y salvas” y con aparente “buen humor”. Con la liberación de estos tres misioneros, ya son cinco en total los que han sido puestos en libertad. “Como ya ocurrió en la anterior liberación, no podemos facilitar los nombres de las personas liberadas, ni las circunstancias de la liberación ni ningún otro detalle”, añade la organización religiosa con sede en el estado de Ohio, en el medio oeste de Estados Unidos.

El pasado 16 de octubre, un grupo de 16 estadounidenses y un canadiense —12 adultos y ocho niños de entre 8 meses y 15 años— fueron secuestrados después de visitar un orfanato en un área bajo el control de una de las principales bandas de Haití, 400 mawozo, que exigió un millón de dólares cada uno de ellos. En noviembre, dos de ellos fueron liberados.

Estados Unidos clasifica a Haití en la zona roja de peligrosidad y desaconseja a sus ciudadanos viajar al país caribeño, azotado por la pobreza, la violencia de las pandillas y la inestabilidad política. Tras conocerse el secuestro, el FBI envió agentes a Haití para tratar de localizarlos, pero el Gobierno estadounidense dejó claro en todo momento que no negociaría con los captores.

El Centro de Análisis y de Investigación en Derechos Humanos (CARDH), una ONG que se ha especializado en seguir los casos de secuestros, reveló que, además del dinero que pidieron por el rescate de los rehenes, los 400 Mawozo también exigen la liberación de uno de sus cabecillas, que cumple condena en la Penitenciaria Nacional.

Los secuestros indiscriminados se han convertido en algo habitual en Haití y se han disparado especialmente en los últimos meses, tras el asesinato del presidente Jovenel Moise, ocurrido el pasado 7 de julio y que causó gran inestabilidad en el país. El CARDH ha contabilizado 803 secuestros entre enero y finales de octubre, incluyendo a 54 extranjeros de cuatro países, pero no es habitual que los rehenes pasen tanto tiempo secuestrados como ha ocurrido en el caso de este grupo.

 

Imagen e información de elpais.com